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13 de febrero de 2016

MANOS UNIDAS DESTINARÁ 11 MILLONES DE EUROS A LA LUCHA CONTRA EL HAMBRE

En la presentación de su nueva campaña, la presidenta de esta ONGD católica ha denunciado que en España se tiran 1.300 millones de kilos de alimentos al año

Manos Unidas ha presentado este miércoles en Madrid su nueva campaña “Plántale cara al hambre: siembra”. Su finalidad es que los ciudadanos se sumen a la lucha contra la pobreza, que afecta a 800 millones de personas en el mundo, abordando las causas que la provocan, como el mal uso de los recursos o el sistema económico que prima el beneficio.
“Parece contrario a la lógica, a la ética y a la moral que una de cada nueve personas en la tierra pase hambre mientras se desperdicia un tercio de los alimentos en el mundo”, ha asegurado la presidenta de esta ONGD católica, Soledad Suárez, quien ha recordado que en España se tiran 1.300 millones de kilos de alimentos al año.
Manos Unidas va a destinar 11 millones de euros a la lucha contra el hambre, ha anunciado Suárez, quien ha destacado que la entidad aumentó sus ingresos en 2015 un 4,7 por ciento, hasta los 45,1 millones, gracias al incremento de las donaciones privadas, que beneficiaron a más de 2,8 millones de personas.
Por su parte, la misionera Victoria Braquehais, encargada de poner rostro a las cifras y mensajes de la campaña de la ONGD católica, ha señalado que “es posible acabar con el hambre, solo hay que reflexionar que hay otra manera de hacer las cosas”.


Esta religiosa española dirige el Instituto Uzima en la localidad de Kanzenze, en la República Democrática del Congo, donde también gestiona, junto a otras misioneras de la Congregación Pureza de María, el hospital general y una escuela de infantil y primaria.
Para sembrar necesitamos semillas, agua y tierra, ha apuntado Braquehais. Pero sobre todo, ha añadido, “hacen falta capacidades y la educación es la llave del desarrollo”.
En este sentido, los proyectos de Manos Unidas incluyen la creación de huertos, la canalización y el abastecimiento del agua, facilitar el acceso a la tierra y reforzar la capacidad de los pueblos a través de microcréditos, ha explicado.
Otro ejemplo del trabajo de esta entidad lo ha descrito el cirujano guatemalteco Carlos Arriola, dedicado a combatir la desnutrición crónica infantil en la región de Jocotán, donde la sufren un 72 por ciento de la población.
“La desnutrición crónica provoca menos retención escolar, menos productividad, propensión a adquirir enfermedades y efectos irreversibles durante toda la vida”, ha advertido Arriola, quien ha denunciado que esta situación se perpetúa generación tras generación y con ella “el ciclo humano de la pobreza”.
Con la presentación de esta mañana, Manos Unidas ha lanzado oficialmente su nueva campaña anual, que prevé varios eventos en torno al próximo 14 de febrero, cuando se celebrará en toda la geografía española su Jornada Nacional.
La campaña número 57 marca el inicio de un nuevo trienio de lucha contra el hambre (2016-2018) en el que la ONGD católica “trabajará para dar respuesta a las causas y problemas que provocan el hambre en el mundo desde una triple perspectiva: el mal uso de los recursos alimentarios y energéticos; un sistema económico internacional que prima el beneficio y excluye a los débiles y unos estilos de vida y consumo que aumentan la vulnerabilidad y la exclusión”.
Para Manos Unidas, “solucionar el problema del hambre pasa por acompañar a los más pobres y reforzar el derecho a la alimentación de los pequeños productores, contribuir al cambio hacia unos sistemas alimentarios más justos y educar para una vida solidaria y sostenible”.
La entidad trabaja para apoyar a los pueblos del Sur en su desarrollo y en la sensibilización de la población española. Sus ingresos provienen, en un 87,1 por ciento, de fuentes privadas y en un 12,9 por ciento del sector público.
Su misión es luchar contra el hambre, la deficiente nutrición, la miseria, la enfermedad, el subdesarrollo y la falta de instrucción; y trabajar para erradicar las causas estructurales que las producen: la injusticia, el desigual reparto de los bienes y las oportunidades entre las personas y los pueblos, la ignorancia, los prejuicios, la insolidaridad, la indiferencia y la crisis de valores humanos y cristianos.
Esta ONGD católica financia proyectos de desarrollo agrícola, sanitario, educativo, social y de promoción de la mujer, con el objetivo de ayudar al desarrollo integral de las personas en los países del Tercer Mundo. Además, atiende a poblaciones en situación de emergencia y de ayuda humanitaria en catástrofes y en otras circunstancias que así lo requieran.
Manos Unidas define el desarrollo como un proceso que debe llevar a transformaciones y cambios sociales tanto en el Norte como en el Sur, de forma que se alcancen condiciones de vida digna para todas las personas. Los proyectos nacen de las necesidades que siente la población de los países más empobrecidos, y son una herramienta para favorecer el desarrollo de los pueblos, su educación, alimentación, atención sanitaria, etc. En definitiva, contribuyen a la erradicación de la pobreza.
Desde hace más de 50 años, el segundo domingo de febrero la colecta que se realiza en cada parroquia de España, está destinada a esta organización, su misión y proyectos. Tanto la sede de los Servicios Centrales como sus 71 delegaciones están ubicadas en este país.
 Fuente: Manos Unidas