¿Qué nos dices de ti, Cruz?
¡Habla! ¡Tú, que fuiste Cruz!
¡Habla! ¡Tú, que fuiste Cruz!
¿Qué se siente al ser cargada por el mejor de los
hombres con paso firme y dejando tras de sí huellas en infinito reguero de
sangre?
¿Qué se vive cuando se es traspasada y se es soporte
del dolor sin límite y de la muerte sin defensa alguna?
¿A dónde se mira cuando fuiste elevada con el amor
ajusticiado, sin derecho a réplica y con la burla al pie de tu estilizada
silueta?
¿No te estremeciste cuando pensaron en ti como altar
donde se desangró aquel cordero que, con su sacrificio, sigue otorgando el
premio de la eternidad a los hombres?
¿No te revelaste desde la azotea
de tu ser madero cuando
aquellos sellaron lo
que nunca sintieron ni pensaron?: ¡INRI!..es Aquel que, siéndolo,
guarda silencio por aquellos que
asintieron y se lanzaron a
un corredor de muerte después de un lavatorio cómodo, palaciego, cobarde y
mezquino.
























































