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25 de marzo de 2018

REFLEXIÓN PARA EL DOMINGO DE RAMOS

El pueblo que acoge a Jesús con entusiasmo en la entrada del Domingo de Ramos y la gente que pide su crucifixión en la Pasión son la cara y la cruz de la historia humana personal y colectiva

El Domingo de Ramos que inicia la Semana Santa nos recuerda que tenemos que estar siempre al lado de Jesús, en su triunfo y en su sufrimiento, acompañando "los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren".

"Cuando el pueblo de Dios se convierte a su amor, encuentra las respuestas a las preguntas que la historia le plantea continuamente. Uno de los desafíos más urgentes sobre los que quiero detenerme en es de la globalización de la indiferencia" nos decía el Papa Francisco, en su Mensaje para Cuaresma.

9 de abril de 2017

¡A QUIÉN ACLAMAMOS EL DOMINGO DE RAMOS?

Jesús se sigue manifestando en la pequeñez de su Palabra y de los sacramentos, así como en los gestos de amor y caridad hacia los pobres

La Cuaresma tiene un ritmo creciente de revelar quién es Jesús: comienza con las tentaciones y la transfiguración, que nos introducen en el misterio del Dios que es solidario con nuestras pobrezas pero que las supera y triunfa sobre ellas; luego nos muestra a Jesús que satisface la necesidad de agua para beber de la Samaritana, la curación del ciego de nacimiento y finalmente la resurrección de su amigo Lázaro. 

Una sucesión creciente de acontecimientos para hacernos ver quién es Jesús para no nosotros, es decir, qué hace él por nosotros: satisface nuestras necesidades, pero sobre todo él “es la resurrección y la vida” (Jn 11,25).