El Sábado Santo es día de reflexión y silencio. Es la preparación para la celebración de la Vigilia Pascual
Es
interesante como, cuando los discípulos estaban temerosos, la Virgen María se
mantiene firme y, aunque su dolor es inmenso, no se acobarda ante la situación
pues ella siempre fue una mujer de fe, una mujer que no dio ni un paso atrás en
su misión que incluiría, como le dijo el profeta Simeón, un hecho que le
atravesaría el corazón (se refería al hecho de ver morir a su Hijo).

























































