“Para
que donde es más fuerte el influjo de la secularización, las comunidades
cristianas sepan promover eficazmente una nueva evangelización”.
Como señalaba el Papa Francisco en la
audiencia general del pasado 22 de mayo: “Una nueva evangelización, una Iglesia
que evangeliza debe partir siempre de la oración, de pedir, como los Apóstoles
en el Cenáculo, el fuego del Espíritu Santo. Sólo la relación fiel e intensa
con Dios permite salir de las propias cerrazones y anunciar con parresia el
Evangelio. Sin la oración nuestro obrar se vuelve vacío y nuestro anuncio no
tiene alma, ni está animado por el Espíritu.
Queridos amigos, como afirmó
Benedicto XVI, hoy la Iglesia «siente sobre todo el viento del Espíritu Santo
que nos ayuda, nos muestra el camino justo; y así, con nuevo entusiasmo, me
parece, estamos en camino y damos gracias al Señor». Renovemos cada día la confianza
en la acción del Espíritu Santo, la confianza en que Él actúa en nosotros, Él
está dentro de nosotros, nos da el fervor apostólico, nos da la paz, nos da la
alegría”.