El Gobierno ejerce una y otra vez presión sobre los
obispos, aunque esto no les impide para que protesten vehementemente
Tras el cierre en Eritrea de los hospitales y centros de salud católicos
en junio pasado, es el turno de los colegios católicos. Según informa Radio
France International, al menos ocho centros educativos fueron incautados y
ocupados por soldados este martes, bloqueando el inicio de curso de cientos de
estudiantes.
Este golpe violento es el último episodio del enfrentamiento del
Gobierno eritreo con la Iglesia católica.



















































