La
Iglesia atiende anualmente a más de 200 mil personas. “La mayoría de los
pacientes no eran católicos, sino cristianos ortodoxos, musulmanes y miembros
de otras religiones
El P. Mussie Zerai denunció las “brutales
acciones” del gobierno del país africano al cerrar, usando el ejército, 21
hospitales y centros de salud católicos.
“Las brutales acciones del gobierno de
Eritrea tienen como objetivo privar a la Iglesia de todos los servicios que
ofrece en el campo educativo y sanitario. Según el gobierno, nuestro trabajo
debe estar limitado a los templos”, dijo el sacerdote en diálogo con la
Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN).
























































