“Somos capaces de tener ilusión porque tenemos hermanos y amigos que nos apoyan”, subrayó.

En el contexto del XI Encuentro Misionero de Jóvenes del
próximo mes de marzo, y poco antes de un coloquio con estudiantes de la
Universidad San Pablo CEU de Madrid, Figaredo pidió el protagonismo de
los jóvenes para esta misión, porque son "los que mejor hablan a los
jóvenes"
La Iglesia Católica sigue siendo minoritaria en Asia, aunque
crece al mismo ritmo del continente, un continente joven y lleno de
vitalidad, según lo ve el prefecto apostólico de Battambang.
En
el sudeste asiático, la zona que mejor conoce monseñor Figaredo, hay también
diferencias de un país a otro. La situación de Tailandia, donde la
iglesia está más instalada, no es la misma que en Laos, donde sigue siendo
perseguida; de Vietnam, donde crece a pesar del acoso o de
Camboya, donde está renaciendo tras las cenizas de una larga guerra y
una cruel persecución que la dejó prácticamente diezmada.
Antes
de la guerra, la Iglesia ya estaba inculturada en la sociedad camboyana (incluso
había dos obispos nativos y muchas vocaciones de religiosos, religiosas y
sacerdotes). Hoy, de los 60 sacerdotes que hay en todo el país, sólo 5
son camboyanos, y el resto misioneros.
Kike Figaredo señala que
los jóvenes de Occidente y los de Asia coinciden en una cosa, al menos:
"heredan un mundo que ilusiona poco" y que les gustaría
cambiar.
"Los jóvenes están llamados a participar en los retos
que tenemos en Asia". Uno de esos retos es la migración de jóvenes que buscan su
futuro fuera del continente; o "el acceso a la educación", que sigue sin estar
garantizado para la mayoría de los jóvenes y dificulta también la formación de
líderes.
Teniendo en cuenta la importancia que los líderes tienen
en Asia, donde la gente "no sigue ideologías, sino a personas", ese
reto no es una cuestión menor.
En este sentido, monseñor Figaredo valoró
la posibilidad, cada vez más cercana, del viaje del Papa Francisco a Asia, para
la Jornada Asiática de Jóvenes, que tendrá lugar en Corea del Sur del 13 al 17
de agosto.
Como dijo el prefecto de Battambang, "el Papa es
famoso en Asia; tal vez no se conoce a la Iglesia Católica o a la fe
cristiana", pero también los asiáticos ven en Francisco "un líder" al
que escuchan, y cuyo modo de hablar llega a la gente sencilla. Por eso,
monseñor Figaredo cree que también los jóvenes "le escucharán
muchísimo".

Enrique Figaredo Alvargonzález nació en Gijón (Asturias) el 21
de septiembre de 1959. El 15 de octubre de 1979 profesó en la Compañía de Jesús.
Fue ordenado sacerdote el 4 de julio de 1992. Desde el 2 de junio del 2000 es
prefecto apostólico de Battambang, el equivalente a una diócesis de misión, con
apenas unos 7.000 católicos repartidos en un mar de población
budista.
Se ha hecho popular en España y el mundo entero por su
promoción de talleres para víctimas de amputación causadas por las minas. En la
última campaña del Domund protagonizaba el vídeo promocional que explica
como es este ministerio con una historia muy emocionante.
Fuente: OMP/ReL