“Agnes ha vivido la mayoría de su vida más allá
del alcance de un sacerdote o de los sacramentos. Sin embargo, domingo tras
domingo ella trata con humildad de enseñar en su gente algo de su propia y
sencilla grandeza”
La Parroquia de San José en la isla de
Tristán da Cunha, en Sudáfrica, es considerada la parroquia más remota de la
Tierra. Para poder visitarla una vez al año -explica la agencia Gaudium
Press-, un sacerdote debe hacer un viaje de dos semanas
por barco.
Contra lo que podría esperarse en esas condiciones, la fe de los
católicos locales se mantiene firme y es alimentada por el recuerdo de una
heroica seglar, según relató el Administrador Apostólico de Falkland Islands,
Abad Hugh Allan O.Praem.
Tristán da Cunha no sería una isla
habitada si no fuera por el exilio de Napoleón en la isla de Santa Helena.



















































