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27 de junio de 2017

EL PREMIO PRINCESA DE ASTURIAS PARA UN MISIONERO: NO PUDO SER… ¿O SÍ?

Ni Naciones Unidas, ni Patricio Larrosa… al final ganó la Unión Europea el Premio Princesa de Asturias de la Concordia

Al final, no pudo ser. La Unión Europea fue la que se llevó el Premio Princesa de Asturias de la Concordia. 

Así se hizo saber el pasado miércoles 21 de junio, en una decisión que dejó helados a muchos: a los amigos del misionero accitano Patricio Larrosa, que confiaban en la cordura del jurado, y a los que no entienden cómo la Unión Europea, que se quita como puede el problema de los refugiados que llaman a su puerta, ha sido la destinataria de este premio de la concordia. En fin, ellos sabrán lo que han hecho. 

Para Acoes, la ONG que da soporte a la acción misionera de Patricio Larrosa en Honduras, la nominación ya ha sido un gran premio. Y lo ha sido porque muchos han podido conocer la gran labor que realiza este misionero de la diócesis de Guadix en Tegucigalpa.

Allí, a las afueras de la capital, en la periferia como gusta decir ahora, Patricio da educación y ofrece futuro a casi 10.000niños, a los que nutre de cultura pero, también, de libros, calzado, comida,…. lo que necesitan.

Acoes y Patricio han creado varios colegios para ofrecer una salida a los niños de esos barrios marginales. Y como las necesidades no paran de crecer, ya están planeando la construcción de otro colegio que dará cobertura a otros 1.000 niños más. Eso sí que es favorecer la concordia, desde la cultura y la promoción humana.

La verdad es que Patricio, que nació en el pequeño pueblo de Huéneja, en Granada, lo tenía muy difícil. Se sabía que uno de los candidatos era el exsecretario general de la ONU, Ban Ki-moon. Pero nadie esperaba que la Unión Europea también entrara en disputa por este premio. Al final, Patricio no pudo frente a la ONU y la Unión Europea juntas. Eran demasiado, para alguien de un pueblo pequeño, que trabaja en una barrio de las afueras de una capital tan complicada y difícil como es Tegucigalpa.

Pero no importa, porque estar entre los candidatos ya es un gran reconocimiento. Aunque si le hubiesen dado el premio, con el dinero habrían terminado el nuevo colegio que ya han comenzado a proyectar. Tendrán que seguir trabajando para conseguir los dólares que necesitan y seguirán contando con los que, a través de Acoes.org, ayudan a Patricio y a su labor misionera. Contar con todos esos buenos amigos es el mejor reconocimiento. Y eso sí que lo tienen Acoes y el misionero Patricio Larrosa. Felicidades.

Antonio Gómez

Fuente: Alfa y Omega