Este domingo, 24 de junio, la diócesis guatemalteca
de Chimaltenango realizará «uno de los entierros dignos más extraordinarios»
desde la guerra
Las
exhumaciones fueron posibles gracias al informe Guatemala, nunca más, la
gran lucha del obispo Gerardi, en el que denunció los miles de asesinatos y
violencia sistemática contra la comunidad maya por parte del Estado,
especialmente cruda durante los años 80. Gerardi fue brutalmente asesinado dos
días después de publicar el informe, hace ahora 20 años. El proceso de
beatificación está en marcha.
Era
de noche. El 26 de abril de 1998 monseñor Juan Gerardi volvía a su residencia
en la iglesia de San Sebastián, en la Ciudad de Guatemala, tras pasar un rato
en familia. Fue asesinado a golpes, brutalmente, en el garaje de la casa
sacerdotal. Su cara quedó desfigurada de tal manera que tuvieron que
reconocerle por el anillo episcopal y por los posteriores análisis forenses.



















































