• SEMANA ESPAÑOLA DE MISIONOLOGÍA


    "Misión y redes" Burgos del 2 al 5 de julio de 2018
  • CURSO DE VERANO DE MISIONOLOGÍA 2018


    "El Espíritu nos impulsa por los caminos de la Misión" Segovia del 25 al 30 de junio
  • MENSAJE JORNADA MUNDIAL DE LAS MISIONES 2018


    “Con los jóvenes, llevemos el Evangelio a todos” Francisco - DOMUND 2018
  • Guía Compartir la Misión 2018


    Propuestas de voluntariado misionero para jóvenes
  • ANIMACIÓN MISIONERA


    Recursos para la animación misionera de jóvenes
  • SUPERGESTO


    Revista misionera para los jóvenes
  • GESTO


    Revista misionera para los niños
  • REVISTA MISIONEROS


    Revista misionera para adultos que recoge la actualidad misionera de la Iglesia

6 de septiembre de 2015

INTENCIÓN MISIONERA PARA EL MES DE SEPTIEMBRE:

"Para que toda la vida de los catequistas sea un testimonio coherente de la fe que anuncian."

El Papa Francisco, en su primer año como sucesor de Pedro, se dirigía, en septiembre de 2013, a los participantes en el Congreso Internacional sobre la Catequesis. Su intervención, espontánea, recoge mucho de lo que han sido y son las líneas directrices de sus tres años como Papa:

"Catequista es una vocación: ‘ser catequista', ésta es la vocación, no trabajar como catequista. ¡Cuidado!, no he dicho «hacer» de catequista, sino «serlo», porque incluye la vida. Se guía al encuentro con Jesús con las palabras y con la vida, con el testimonio.

Recuerden lo que nos dijo Benedicto XVI: ‘La Iglesia no crece por proselitismo. Crece por atracción'. Y lo que atrae es el testimonio. Ser catequista significa dar testimonio de la fe; ser coherente en la propia vida. Y esto no es fácil. ¡No es fácil! Ayudamos, guiamos al encuentro con Jesús con las palabras y con la vida, con el testimonio.

Me gusta recordar lo que San Francisco de Asís decía a sus frailes: ‘Predicad siempre el Evangelio y, si fuese necesario, también con las palabras'. Las palabras vienen... pero antes el testimonio: que la gente vea en vuestra vida el Evangelio, que pueda leer el Evangelio.

Y «ser» catequistas requiere amor, amor cada vez más intenso a Cristo, amor a su pueblo santo. Y este amor no se compra en las tiendas, no se compra tampoco aquí en Roma. ¡Este amor viene de Cristo! ¡Es un regalo de Cristo! ¡Es un regalo de Cristo! Y si viene de Cristo, sale de Cristo y nosotros tenemos que caminar desde Cristo, desde este amor que Él nos da".

Fuente: OMPRESS-ROMA