• Francisco a OMP


    Discurso a la Asamblea OMP
  • Octubre 2019: Un mes misionero


    El Papa propone celebrar un mes dedicado a la Misión en el centenario de Maximun Illud
  • Discurso del Cardenal Filoni a OMP


    "El Evangelio nunca está anunciado por completo. La misión es el corazón de la fe"
  • Guía Compartir la Misión


    Propuestas de Voluntariado Misionero y #VeranoMisión para jóvenes

31 de diciembre de 2016

POR OCTAVO AÑO CONSECUTIVO, MÉXICO ES EL PAÍS MÁS PELIGROSO DE AMÉRICA PARA EJERCER EL SACERDOCIO

Los últimos 12 meses han sido los más trágicos en los últimos 26 años

Desde hace nueve años el Centro Católico Multimedial (CCM) que dirige el sacerdote paulino Omar Sotelo Aguilar viene publicando un trabajo de excepcional importancia para la Iglesia católica y el pueblo de México: el reporte anual sobre la violencia extrema contra sacerdotes, religiosos y laicos de este país norteamericano.

Este año con el nombre de Tragedia y crisol del sacerdocio en México el CCM da a conocer que México, por octavo año consecutivo, es el país más peligroso del continente americano para ejercer el sacerdocio ministerial.

Desde 1990 –refiere el informe—el CCM tiene documentados 61 atentados contra miembros de la Iglesia católica. De ellos, 57 son crímenes arteros, dos corresponden a sacerdotes que siguen en calidad de “desaparecidos” y dos fueron intentos frustrados de secuestro.

En estos últimos 26 años –desde 1990 a 2016—la lista de asesinatos la encabeza un cardenal, 41 sacerdotes, un diácono, cuatro religiosos, nueve laicos que trabajaban en tareas pastorales y una periodista católica.

Los sacerdotes encabezan con 78 por ciento los atentados en contra de miembros de la Iglesia católica, seguidos por los laicos (diez por ciento); seminaristas-religiosos (ocho por ciento); diáconos, comunicadores o periodistas católicos (dos por ciento).

Violencia e incompetencia

En la investigación el CCM destaca que el atentado más usual en contra de miembros de la Iglesia en México corresponde a la extorsión, el secuestro, la tortura y el asesinato (44 por ciento), seguido del robo a parroquia (35 por ciento); agresión en la calle (15 por ciento) y causa desconocida (seis por ciento).

Y las cosas se han agravado de tal manera que en los últimos cinco años las amenazas de muerte en contra de sacerdotes se han incrementado en 113 por ciento, mientras que los secuestros han aumentado 100 por ciento en el mismo período.

“Los últimos 12 meses –señala el informe anual del CCM—han sido los más trágicos en los últimos 26 años, pues tres sacerdotes, violentamente, han sido despojados de su vida; dos secuestros (han sido) frustrados, (en este caso) a los sacerdotes Luis Antonio Salazar de la Torre, del municipio de Guadalupe y Calvo en Chihuahua, y José Luis Sánchez, en la ciudad de Catemaco, municipio de San Andrés Tuxtla, Veracruz. Así como el asesinato de cuatro catequistas en La Ruana, municipio de Tomatlán, Michoacán…”.
Todo esto, aseguran los autores de la investigación y de los reportes anuales, “ha dejado al descubierto la incompetencia de las autoridades (mexicanas) para brindar seguridad” a los sacerdotes, principalmente, pero, también a todos los miembros de la Iglesia católica del segundo país con mayor número de católicos del mundo.

JAIME SEPTIÉN

Fuente: Aleteia