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16 de junio de 2021

IRÁN EXPULSA A UNA RELIGIOSA ITALIANA QUE HA DEDICADO SU VIDA A LOS POBRES DEL PAÍS

La renovación del visado de la hermana Giuseppina Berti, de setenta y cinco años, fue denegada.

Dominio público
La hermana Giuseppina Berti, de setenta y cinco años, que durante 26 años trabajó en la leprosería de Tabriz y que ahora como pensionada vive en Ispahan en la casa de la Congregación de las Hijas de la Caridad, tendrá que abandonar Irán en los próximos días.

De hecho, no le ha sido renovado el visado y ha recibido la orden de viaje. Su marcha dificultará la permanencia de la otra hermana, la austriaca Sor Fabiola Weiss, de 77 años, 38 de los cuales dedicados a los pobres y a los enfermos del hospital de leprosos, a quien, en cambio, se le concedió la renovación del permiso de residencia por un año más.

Las dos religiosas, que han dedicado su vida a los enfermos del país, sin distinción de pertenencia religiosa o étnica, se ven obligadas a abandonar la casa de la Congregación, construida en 1937. En Ispahan, las Hijas de la Caridad se dedicaron durante años a la educación y a la formación de los jóvenes.

También hay que recordar su compromiso con cientos de niños polacos, refugiados y huérfanos de guerra, que llegaron a Irán en la primavera de 1942. De hecho, en la ciudad, las religiosas dirigían un gran colegio, luego confiscado tras la revolución de 1979. En los últimos años, las dos hermanas no realizaron ninguna actividad exterior, para evitar ser acusadas de proselitismo.

La casa de las monjas es actualmente la única realidad de la iglesia católica latina en Ispahan y su capilla, construida en 1939, es la sede de la Parroquia "Virgen Poderosa", que ocasionalmente se pone a disposición de los visitantes para la celebración de la misa.

Esta es la realidad actual de la Iglesia católica en Irán: dos archidiócesis asirio-caldeas de Teherán-Ahwaz y Urmia-Salmas, que cuentan con un obispo y cuatro sacerdotes (en el verano de 2019, al administrador patriarcal de Teherán de los caldeos, Ramzi Garmou, también se le negó la renovación del visado y ya no pudo regresar al país); una diócesis armenia en la que sólo hay un obispo y la archidiócesis latina, que actualmente no tiene ningún sacerdote y está a la espera de la llegada de su nuevo pastor recientemente nombrado, monseñor Dominique Mathieu. 

En cuanto a la presencia religiosa, en el país operan las Hijas de la Caridad, con tres religiosas en Teherán y dos en Ispahan. También hay dos laicas consagradas. Los fieles son unos 3.000.

Con la partida de las religiosas, la presencia de la Iglesia católica latina en Ispahan se perdería definitivamente. En 2016, también en la ciudad de Ispahan, fue confiscada la casa de los Padres Lazaristas. Es de esperar que las autoridades iraníes den marcha atrás y reconsideren la decisión tomada, permitiendo que las hermanas concluyan sus vidas en esta tierra que tanto han amado y servido con sacrificio y dedicación.

Fuente: Vatican News

15 de junio de 2021

MADRE E HIJO CONSAGRAN SU VIDA A DIOS: ELLA ES RELIGIOSA Y ÉL ES SACERDOTE

La foto del sacerdote brasileño del Instituto del Verbo Encarnado, P. Jonas Magno de Oliveira, junto a su madre, una religiosa de vida contemplativa del mismo carisma, se volvió viral en las redes.

El P. Jonas Mano con su madre religiosa
El sacerdote compartió la historia detrás de este llamado a la vida consagrada en su familia.

En una entrevista brindada a ACI Prensa, el P. de Olivera comentó que nació en un hogar católico y que fue a la edad de 8 años que despertó su interés por la vida consagrada.

“Siempre íbamos a Misa, éramos católicos, aunque no participábamos en la parroquia con frecuencia”, indicó.

El sacerdote comentó que, al ver el celo por las almas y la preocupación pastoral por los fieles de un sacerdote diocesano, despertó en él un deseo de dedicar su vida a Dios e indicó que en un primer momento su familia pensó que ese llamado era “un sueño de niñez, que era algo pasajero”, pero él estaba seguro que no era así.

El P. Jonas indicó que su madre siempre “fue silenciosa” porque no quería forzar la vocación a la que se sentía llamado el futuro sacerdote, pero estuvo a su lado enseñándole sobre las virtudes, “siempre me educó bien”.

“Ella se inspiraba mucho en Nuestra Señora, que siempre fue silenciosa, dejaba que Cristo hiciera lo que tenía que hacer”, señaló.

A los 13 años, su mamá fue invitada a participar de un retiro de silencio, unos ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola.

Mientras esperaba que su madre volviera del retiro, el P. Jonas se quedó en el seminario menor del Instituto del Verbo Encarnado, donde “el rector me ayudó a discernir sus inquietudes vocacionales y confirmé que tenía vocación”.

Al entrar en el seminario siendo hijo único, el P. Jonas tenía la preocupación de que su madre se quedara sola, sin embargo, gracias a la providencia de Dios, las religiosas del Instituto Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará, rama femenina de la familia religiosa del Verbo Encarnado, la invitaron a vivir con ellas, pudiendo así estar más cerca de su hijo y acompañarlo en su camino vocacional.

“Mi mamá es enfermera, entonces las religiosas la invitaron a vivir con ellas, porque necesitaban una enfermera dentro del hogar donde cuidan de personas con deficiencias mentales”, indicó. “Mi mamá encontró maravillosa la idea”, agregó.

El sacerdote señaló que ve eso como una gracia de Dios muy grande, porque su mamá entró a vivir con las religiosas poco tiempo después que él ingresó al seminario menor.

“Ella trabajó un tiempo con las religiosas, ahí descubrió su vocación y - hallándose libre- entró al convento, realizando su noviciado. Ahí descubrió que su vocación no solo era sólo ser religiosa, sino monja contemplativa”, indicó.

Luego de ingresar como religiosa al noviciado (en Brasil), la madre del sacerdote descubre su vocación contemplativa y viaja a Tuscania (Italia) para continuar su formación monástica, donde vive actualmente.

El P. Jonas indicó que él continuó con su formación y el 8 de mayo de 2020 fue ordenado sacerdote. Actualmente tiene su residencia en Roma y da gracias a Dios “por estar tan cerca de mi mamá” y así poder ir a visitarla.

“Doy gracias por estar aquí, estar como sacerdote, de misión, trabajando, ayudando”, resaltó.

El sacerdote indicó que la decisión de su madre de consagrar su vida a Dios fue un “regalo espectacular” y resaltó que para él es como un premio el que su mamá sea religiosa, “una esposa de Cristo”.

“Cuando uno habla de vocación, la mayoría de personas dicen: mi papá o mi mamá estaba en contra, pero no fué mi caso… mi mamá estuvo a favor, y no solo a favor, sino que ahora estamos siguiendo a Cristo en el mismo camino, en la misma vocación y, como si fuera poco, con el mismo carisma, lo que es algo bastante especial y para dar gracias a Dios”, concluyó.

POR HARUMI SUZUKI

Fuente: ACI

 

1 de junio de 2021

CON 32 AÑOS Y 5 HIJOS SON FAMILIA EN MISIÓN EN EL CENTRO DE LA EUROPA SECULARIZADA: «MERECE LA PENA»

Tomás Rico y Loreto Sales son un joven matrimonio de Valencia con apenas 32 años de edad cada uno

Familia Rico Sales. Dominio público
Pero esto no impide que sean padres de cinco hijos y que igualmente desde hace un lustro sean familia en misión del Camino Neocatecumenal en el extrarradio de Ámsterdam, concretamente en la localidad de Uithoorn.

Allí junto a otra familia española, dos italianas, una croata y un sacerdote, el padre Darek, conforman una missio ad gentes, enviados por el obispo a zonas descristianizadas o paganas. Y en Europa hay ya muchas zonas de este tipo. Allí evangelizan con su presencia, con su ser familia y evidentemente anunciando la Buena Nueva. Y personas alejadas o no católicas que de otro modo no entrarían a un templo se acercan a estas familias y conocen la Iglesia.

Esta vocación es netamente familiar pues no sólo Tomás y Loreto son misioneros, sino que sus hijos Loreto, Isabel, Carmen, Tomás y Pedro lo son igualmente, y en muchos casos son los pequeños los que abren brecha en la misión.

En una entrevista con Ricardo Morales para la revista Ecclesia esta familia misionera de la parroquia valenciana de Santo Tomás Apóstol habla del origen de su vocación y de su vida misionera en el corazón de la Europa más secularizada.

Los dos son licenciados en Bellas Artes y antes de la misión Tomás trabajaba en la Universidad Católica de Valencia. Ambos pertenecían a la misma parroquia y los dos eran miembros de la misma comunidad neocatecumenal. Y siendo muy jóvenes, con 23 años, se casaron sin miedo al futuro.

 “Siempre hemos sido algo contraculturales pero siendo honestos, no creemos que hayamos hecho nada especial. Hemos intentado vivir una vida coherente tal y como la hemos experimentado en el Camino. Eso no quita que seamos muy débiles y que no pensásemos que igual estábamos locos por dar ese paso tan pronto. Porque no teníamos nada. Sin embargo, sí vimos claro que si teníamos que esperar a cumplir con los parámetros del mundo  no nos íbamos a casar hasta los 30 o puede que nunca”, cuenta el padre de familia.

Según explica Loreto, “Dios no te abandona” y nunca han experimentado que les haya “faltado de nada de lo esencial”. Es más, Tomás recalca que “Dios no te manda a una vida de kamikaze sin estar contigo”.

La llamada se produjo en un momento de su vida en el que todo iba sobre ruedas. “Estábamos en Valencia y todo iba bien. Teníamos trabajo y dos hijos. Y de pronto el Señor nos lo puso en nuestro corazón con mucha paz y alegría. En aquel momento éramos muy jóvenes y no teníamos ataduras de ningún tipo así que dijimos ‘¿por qué no?’. Hablamos con los catequistas de nuestra zona y nos invitaron a una convivencia en Porto San Giorgio, donde está el centro internacional del Camino Neocatecumenal, junto con otras 500 familias de todo el mundo que sentían el mismo llamado que nosotros”, relatan.

No olvidarán aquella “experiencia preciosa” porque estaban abiertos a ir a cualquier parte del mundo. Tomás explica que mucha gente piensa “que irse de misión es ir a un lugar de carestía material” o a “lugares recónditos", que también, pero lo es igualmente donde "la Iglesia es muy pobre o prácticamente no está enraizada en el pueblo. El modelo de misión que tenemos está basado en el primer modelo apostólico domus ecclesiae. Son los obispos los que piden familias y nosotros nos ponemos a su disposición”.

 En octubre de 2016 llegaron con sus dos hijos a Holanda, un país europeo pero una cultura muy diferente. Loreto señala que “fue un proceso de confirmación paso a paso. No dejábamos cualquier cosa. Nuestras familias, amigos, trabajos, comunidad… Yo tenía en Valencia todo. Pero en aquel momento me dije: donde el Señor me quiera, cuando me quiera”.

Por su parte, Tomás indica que Holanda “es un país frío con una herencia calvinista fuerte y centrado en lo económico y lo productivo. Sin embargo, si los holandeses establecen contigo una relación, son muy fieles. Dios nos ha puesto verdaderos ángeles en nuestro camino. Es cierto que a los españoles nos ven como un país muy exótico. Aquí el coco es el Duque de Alba (se ríen). Lo importante es amar. Si tú amas, allá donde sea, vas a ser acogido”.

Sus primeros meses en la misión están llenos de historias y anécdotas. Loreto afirma que no se llevaron prácticamente nada de España. Únicamente las maletas y un carrito de bebé. Con sus pertenencias en Valencia hicieron un mercadillo y donaron otras más. Hasta su hija Loreto con apenas tres años donó sus juguetes.

El sacerdote de la misión y las familias en misión ya instaladas en la zona les ayudaron con los papeles y la búsqueda de una casa. “Al principio fue toda una aventura… No teníamos cocina así que hacíamos picnic en el salón (se ríen). Cocinábamos en el microondas”, recuerda este matrimonio.

Tomás empezó a buscar inmediatamente trabajo aunque era complicado al desconocer la lengua. “Empecé trabajando pelando cebolletas y mis compañeros, muchos colombianos, me preguntaban que por qué me había ido de mi tierra, teniendo un trabajo en la universidad –en la Católica de Valencia–, para acabar aquí.  Luego estuve tres años cargando camiones en un almacén de flores y después como guía turístico hasta el estallido de la pandemia”, añade.

En cuanto a la evangelización, esta familia tiene claro que “el primer gesto de amor es aprender la lengua. Nadie aprende holandés. A los extranjeros nos hablan en inglés pero cuando les contestas en su lengua se muestran muy agradecidos. En realidad nuestra misión es muy sencilla: vivir. Nada más. Vivir la dinámica del amor. Estar abiertos a quien nos lo pide, con las puertas abiertas, y hacerles ver que el amor existe. Nosotros no somos un ejemplo para nada. Discutimos mucho –y más con nuestra sangre mediterránea– pero existe el perdón, que es lo que mucha gente no conoce y cuando lo ve se queda sorprendida”.

“En definitiva –añade Tomás- hemos venido, como la sal, a diluirnos. Nuestra misión no es construir iglesias sino, a través de Dios, tocar los corazones de los hombres. Y no buscamos que la gente venga al Camino sin más, no somos proselitistas, no queremos engrosar las listas de los católicos, sino que queremos escuchar a las personas y acompañarlas en su día a día”.

Pese a las dificultades, el padre de esta familia afirma que “merece la pena hacer la voluntad de Dios. Es ahí donde estamos seguros. A mí me ha llamado a esto. No es mejor ni peor que lo que viven otros cristianos, cada uno tiene su misión.  Es cierto que no tengo dónde apoyar la cabeza pero yo no lo cambiaría por nada”.

La clave es vivir unido con el Señor. Así lo ven ellos, con “naturalidad”. En su opinión, “es la relación de un hijo con su padre. No es nada sentimentaloide. La fe es mucho más que eso porque los sentimientos van y vienen. Es una fe basada en nuestra propia historia, viendo como Él ha estado con nosotros en nuestra biografía, en los problemas, en las alegrías…”.

“Si tú no experimentas que Cristo te quiere como eres, no hay mucho que hacer. Después de todo lo que nos ha ido pasando cada vez estoy más convencido de que la razón por la que sufre el hombre es el pecado y no por no tener dinero o la nevera vacía. Hemos podido vivir en la riqueza y en la pobreza con libertad”, agrega Tomás.

Fuente: Revista Ecclesia/ReL


26 de mayo de 2021

EL CARDENAL OMELLA RINDE HOMENAJE A LOS MISIONEROS EN EL DÍA DE ÁFRICA

Desde 1958, cada 25 mayo, se celebra el Día de África. Por este motivo, el cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona y presidente de la CEE, ha querido rendir homenaje «a todos los misioneros que se entregan incondicionalmente a su labor evangelizadora».

P. Ramón Delgado con feligreses. Dominio público
En un país con muchos lugares «castigados por continuas guerras, poniendo en riesgo sus vidas», dice el cardenal, una de las respuestas a los problemas de África han sido los misioneros.

Cerca de 1000 misioneros españoles en África

Todas y cada una de las diócesis españolas tienen a misioneros en África. Son cerca de un millar de mujeres y hombres extraordinarios. Tal y como expresa OMP, «son hermanas que ayudan en dispensarios y en colegios del continente, con la constancia del amor que siempre está; son religiosos que hacen literalmente “de todo”, cura, enfermero, asistente social y, sobre todo, amigo; son laicos, que viven su vida diaria, en el África verdadera».

Como explicaba Ramón Delgado, misionero en Togo, «el África de los poblados sin luz, la del poco acceso a agua potable, la de un libro de texto para cuatro niños, pero también la de la esperanza, la de una juventud que ansía educación, la de las madres de familia que trabajan de sol a sol para que sus hijos tengan una vida mejor, la de las riquezas agrícolas y minerales que algún día gestionarán los africanos para los africanos».

Un martirio de explotación a través de la historia

La suerte y el destino de los africanos «no puede resultarnos indiferente», expresó el Papa Francisco a finales del año 2015, durante el regreso de un viaje a aquel continente. «Sería caer en la globalización de la indiferencia. África ha sido explotada siempre por las otras potencias… Hay potencias que buscan solo coger las grandes riquezas de África. África es un martirio, un martirio de explotación a través de la historia».

Como signo de solidaridad y de afecto, para hacerla presente en el corazón de la Iglesia, el Papa celebró por anticipado en Bangui, la capital de la República Centroafricana, la apertura del Año Santo de la Misericordia, convirtiéndola así en «la capital espiritual del mundo».

Nosotros como cristianos debemos sentirnos unidos a África y a los africanos: «Sus aspiraciones a la justicia y a la paz deben ser apoyadas especialmente por los europeos, pues las decisiones de hoy serán la base de la relación futura entre los dos continentes. África tiene futuro porque casi la mitad de la población tiene menos de 18 años. Pero ese futuro está amenazado por guerras, hambrunas y pandemias frecuentes, aunque pocas veces aparecen en nuestros medios de comunicación. Los diez países más pobres del mundo se encuentran en África. Las nuevas generaciones tienen derecho a permanecer en su lugar de nacimiento para servir a sus países y construir un futuro mejor para todos. Para ello deben contar con nuestro apoyo».

Fuente: Revista Ecclesia/OMP

 

23 de mayo de 2021

UN JOVEN CATÓLICO DA SU VIDA PARA SALVAR A TRES CHICAS ESTUDIANTES: UN MÁRTIR POR LA NACIÓN

El Presidente de Vietnam, Nguyen Xuan Phuc, otorgó a Peter Khoa (nombre católico) Nguyen Van Nha, el reconocimiento póstumo de “ciudadano vietnamita mártir”

Peter Khoa Nguyen Van Nha. Dominio público
Un joven católico que dio su vida para salvar a tres chicas estudiantes de morir ahogadas, es apreciado y reconocido como mártir por la nación vietnamita.

Según ha sabido la Agencia Fides, su historia y su sacrificio han tenido resonancia nacional, y son un ejemplo de cómo los fieles vietnamitas se comprometen, hasta el final, por el bien de los demás, de la sociedad, de la nación.

Peter Khoa Nguyen Van Nha, el 30 de abril, fiesta nacional en la que Vietnam celebra la reunificación del país, vio cómo tres chicas escolares pedían ayuda al estar en peligro de ahogarse en el mar en Thuan, una playa turística cercana a la ciudad de Hue. El mar estaba embravecido y las olas arrastraban a las tres chicas que se habían zambullido descuidadamente mar adentro. Sin dudarlo, Peter Khoa se lanzó valientemente al agua y nadó para rescatarlos, alcanzándolos uno a uno y llevándolos a la orilla. Sin embargo, agotado tras su gran esfuerzo, no pudo volver a ponerse a salvo y una violenta ola lo arrastró de nuevo al mar. Después de unos 30 minutos, los guardias de seguridad de la playa intervinieron y encontraron su cuerpo sin vida.

La noticia de su sacrificio se hizo viral en las redes sociales y pronto apareció en las noticias nacionales y en los medios de comunicación públicos. Todos han destacado el valor, la dedicación, la humanidad de un joven que se considera un digno ejemplo para todos los jóvenes y para toda la nación, en un momento tan difícil, marcado por la pandemia. Las comunidades católicas, en particular, destacaron su altruismo y el hecho de "dar la vida por sus amigos" siguiendo el ejemplo de Cristo Jesús.

Cientos de personas, respetando la distancia y los protocolos anti-covid, asistieron al funeral en la iglesia de su parroquia, en un ambiente de profunda emoción, y un gran número de estudiantes y profesores de la Universidad de Hue, donde el joven estudiaba, participaron en la ceremonia de conmemoración, organizada en los últimos días por la Unión de Jóvenes de Hue. Además, se ha puesto en marcha una recaudación de fondos especial para ayudar a su familia, como gesto de gratitud y reconocimiento concretos por el gesto del joven.

Peter Khoa Nguyen Van Nha nació en 1988 en el seno de una familia católica muy pobre del distrito de Quynh Luu, provincia de Nghe An, perteneciente a la diócesis de Vinh. Estudiante de cuarto año en la Universidad de Hue, era conocido como un joven de carácter y comportamiento ejemplar para la universidad y la comunidad. Era un laico comprometido y entusiasta en la iglesia. Además de su dedicación a los estudios, contribuía con diligencia a la vida pastoral y a las actividades de la iglesia, pensando incluso, como decía su familia, en la posibilidad de ser sacerdote.

La comunidad católica en Vietnam es aproximadamente el 8% de la población de 96 millones de personas de mayoría budista. Las actividades sociales de la Iglesia católica apenas se publican en los periódicos estatales y en las redes sociales. Sin embargo, los organismos, instituciones y comunidades eclesiásticas de todo el país siguen llevando a cabo silenciosamente numerosas actividades caritativas, humanitarias y sociales en favor de las personas más desfavorecidas y vulnerables. 

El sacrificio de Peter Khoa Nguyen Van Nha es entendido por todos como un testimonio pleno y concreto de las enseñanzas de Jesucristo. El don supremo de la vida de Peter Khoa Nguyen Van Nha -dicen los fieles que lo conocieron- es una semilla de la Buena Nueva del Evangelio plantada en la sociedad vietnamita.

AD-PA

Agencia Fides 

7 de mayo de 2021

5 AÑOS DE LA MUERTE DE LA HERMANA CLARE: UNA CONMEMORACIÓN ESPECIAL ENTRE TESTIMONIOS DE GRACIAS

Este viernes 16 de abril se han cumplido cinco años de la muerte de la sierva del Hogar de la Madre, la joven de 33 años Clare Crockett, junto a otras aspirantes de esta comunidad, en el terremoto que asoló aquel día Ecuador

Hermana Clare. Dominio público
Desde entonces, la fuerza y carisma de la hermana Clare se extendió por todo el mundo gracias a sus vídeos, experiencias y testimonios de sus hermanas. Gran parte ha sido gracias a la película sobre su vida que se estrenó dos años después, Todo o nada: hermana Clare Crockett, que acumula más de 3,2 millones de visualizaciones en Youtube.

Pero también se puede conocer mejor a la hermana Clare a través del nuevo libro publicado por la Fundación EUK Mamie, título: Hna. Clare Crockett: Sola con el Solo, recientemente editado tanto en inglés como en español.

La hermana Clare decía cuando dejó su país para entregarse a Dios en las Siervas del Hogar de la Madre: “Nadie podía creer que Dios llamara a una chica como yo”. Y, sin embargo, Dios la llamó. Movida por su gracia, ella respondió de todo corazón y dio su vida sin reservas. Esta es la historia que se contará en este libro.

La autora del libro, la hermana Kristen Gardner puntualizaba en la introducción: "Este libro está muy lejos de ser una biografía completa. Solo han pasado cuatro años desde la muerte de la Hna. Clare y todavía quedan muchos, muchísimos testimonios por recoger. No obstante, espero que este libro permita a todos los que han oído hablar de su muerte y han visto el documental “O todo o nada”, conocerla mejor. Incluso aquellos que la han conocido personalmente aprenderán mucho sobre la Hna. Clare, como me ha pasado a mí”.

De cara a este quinto aniversario de su muerte, las Siervas del Hogar de la Madre han organizado diferentes actos.

Este mismo 16 de se retransmitió el rezo del rosario desde la capilla de Playa Prieta, donde murieron la Hna. Clare y sus cinco compañeras.

También este viernes se ha publicardo la versión extendida del documental O todo o nada en YouTube por primera vez.

Por su parte, el 18 de abril, a las 20:00 (hora española) se celebrará un festival con testimonios y canciones desde España, en el que recordarán tanto a la Hna. Clare en su quinto aniversario como al P. Henry Kowalczyk, en su primer aniversario.

El P. Henry falleció el 15 de abril de 2020, un día antes del aniversario de la muerte de la Hna. Clare y sus compañeras. Fue el primer Siervo del Hogar de la Madre en fallecer. 

Desde las Siervas del Hogar de la Madre informan además que “nos llegan todos los días correos y mensajes en agradecimiento. Uno de los testimonios recientes más impactantes es una persona que escribió diciendo que era ‘un alma perdida, ateo, deprimido y lleno de angustia’, pero que después de ver este vídeo se llenó de paz y ahora ha pedido el bautismo”.

Otro caso –afirman- “es el de una joven que estaba lejos de la Iglesia y llevaba años sin practicar, pero vio por ‘casualidad’ el documental en YouTube, compró inmediatamente el libro y ahora se ha apuntado para catequesis de Primera Comunión. Otros escriben y cuentan cómo la Hna. Clare les ha transmitido esperanza en esta situación mundial tan difícil.  Y sobre todo, el testimonio de la Hna. Clare despierta a las almas de la tibieza: ‘Se produjo en mí una auténtica renovación espiritual, que me hizo tomar conciencia de que no me estaba tomando en serio el camino hacia la santidad’”.

Fuente: ReL

 


5 de mayo de 2021

ASESINAN A MISIONERA LAICA ITALIANA QUE SERVÍA A NIÑOS POBRES EN PERÚ

Nadia de Munari, misionera laica italiana de 50 años que hacía parte de la Operación Mato Grosso (OMG) en Perú, murió el sábado 24 de abril luego de haber sido brutalmente atacada con un machete y una comba hace unos días en su casa.

Nadia de Munari. Crédito: Avvenire
La noticia ha causado gran dolor y pesar en la comunidad de Nuevo Chimbote, donde servía a cientos de niños pobres.

Según informa el Diario de Chimbote, la religiosa fue atacada en la madrugada del miércoles 21 de abril en la casa hogar “Mamma mia” de la Operación Mato Grosso, en el barrio pobre América del Sur en Nuevo Chimbote, localidad de la costa norte del Perú ubicada a unos 400 kilómetros al norte de Lima.

Desde ese lugar dirigía seis guarderías o jardines infantiles y una escuela primaria, donde en total se servía a unos 500 niños.

El diario peruano señala que en el hogar “Mamma Mia” de la OMG se brinda “alimentación gratuita a menores y madres de escasos recursos, y realiza permanente labor social en favor de los más necesitados de la zona, por ello no se entiende el salvaje ataque sufrido por la misionera italiana, muy querida en nuestra ciudad”.

La Operación Mato Grosso fue fundada por el sacerdote salesiano italiano Ugo De Cesi y tiene como fin formar a los más jóvenes para trabajar por los más pobres, a quienes se les da formación técnica y artesanal.

Según el testimonio de los docentes que vivían con Nadia, recogido por el Diario de Chimbote, el martes 20 todos se fueron a dormir a las 9:30 p.m. como indica el reglamento de la institución, para despertar con la oración a las 6:30 a.m.

Al ver que Nadia no despertaba, varios fueron a su cuarto y la encontraron inconsciente sobre un charco de sangre y con varias heridas en la cabeza. Según el diario italiano Corriere della Sera, otra mujer, Lisbet Ramírez Cruz, también fue atacada.

La misionera fue llevada al hospital regional Eleazar Guzmán Barrón, donde el médico tratante señaló que Nadia tenía fracturas en la mandíbula, el antebrazo, en el cuello, además de varios cortes en la cabeza y la cara.

Nadia fue trasladada luego a la clínica en Lima donde falleció alrededor de las 2:00 a.m. del 24 de abril.

No se sabe aún la razón del asesinato pero la Policía Nacional del Perú ya investiga los hechos.

La noticia de la muerte de Nadia también ha impactado a la comunidad de Schio en Vicenza (Italia) donde nació.

“Nadia es una mártir”, afirma su madre según indica el diario italiano Corriere della Sera. “Estas palabras no podrían ser más ciertas porque Nadia ha donado su vida, ha derramado su sangre”, dijo al medio italiano Adnkronos el P. Gaetagno Santagiuliano, párroco de Schio.

En una nota de la Diócesis de Vicenza, el Obispo local, Mons. Beniamino Pizziol, expresó su pesar por la muerte de la misionera laica.

"El Obispo, toda la Diócesis de Vicenza y todos los misioneros y misioneras vicentinos en el mundo se unen al dolor de la familia De Munari, a los amigos de la OMG y a la comunidad cristiana de Giavenale, distrito de Schio, por la pérdida de la amada Nadia, misionera laica y voluntaria de la Operación Mato Grosso en Perú desde hace casi 30 años”, indica el texto.

A través de su cuenta de Twitter, Cáritas de Roma también se solidarizó con la familia de Nadia.

“Cáritas de Roma se une al dolor de la familia De Munari y la Diócesis de Vicenza por la pérdida de la amada Nadia, misionera laica en Perú desde hace casi 30 años”, indica el texto.

POR WALTER SÁNCHEZ SILVA 

Fuente: ACI


25 de marzo de 2021

«CON LAS PALABRAS DE TERESITA COMPRENDO MEJOR TODA LA TEOLOGÍA, LA VIVENCIA Y LA ACCIÓN MISIONERA»

La muerte de Teresita, la niña que cumplió antes de morir su sueño de ser misionera, ha dado la vuelta al mundo y su bello testimonio no se ha quedado únicamente en Madrid

Teresita recibió oficialmente de la Iglesia su nombramiento
como misionera el 11 de febrero, fiesta de la Virgen de Lourdes
Desde Roma, monseñor Esquerda Bifet, reconocido teólogo, misionero y formador de generaciones de sacerdotes, ha escrito una carta a los padres de Teresita Castillo al conocer el fallecimiento de esta misionera tan especial.

Miles de misioneros, sacerdotes y religiosos, se formaron con las lecciones, predicaciones,  retiros, cursos, cartas, infinidad de libros y dirección espiritual, pero sobre todo con el testimonio de la larga vida sacerdotal y misionera del que fuera fundador y director del Centro Internacional de Animación misionera de Roma.

12 de marzo de 2021

EL CUARTO VOTO DE LAS RELIGIOSAS DEL ÉBOLA

Atender a los enfermos infecciosos aunque suponga arriesgar la vida: este es el voto adicional de la congregación de las monjas que murieron de ébola en 1995 y de sus sucesoras

Foto: Congregación Hermanas de los Pobres
La Congregación de las Hermanas de los Pobres, la de las religiosas que murieron de ébola en 1995 y de las que el Papa acaba de reconocer sus virtudes heroicas, alberga un voto adicional que sigue vivo hoy en tiempos de COVID-19: estar al lado de los enfermos infecciosos aun a costa de perder la vida.

«Nosotras seguimos nuestra labor con el mismo espíritu de siempre», ­asegura la hermana Linadele Canclini, la postuladora general de la congregación, encargada de sacar adelante la causa de beatificación de las seis hermanas que fallecieron a causa del ébola en el Congo en 1995. «Cuando empezó nuestro instituto hace 150 años, nuestro fundador, Luigi Maria Palazzolo, incluyó un voto adicional que comprendía trabajar en tiempo de pandemia contagiosa aun a riesgo de arriesgar nuestra salud o incluso perder la vida», afirma. Hoy este voto adicional ya no es oficial, «pero sigue presente en nuestro carisma y en nuestro trabajo diario: estar al lado de los enfermos contagiosos pase lo que pase». 

Un mes fatídico 

Este fue el carisma que llevó a seis hermanas de la orden a entregar la vida por atender a los enfermos del ébola en el Congo durante la epidemia que asoló la región a mediados de los 90 del siglo pasado. Tres de ellas ­­–las hermanas Floralba, Clarangela y Dinarrosa­– acaban de obtener el reconocimiento de sus virtudes heroicas por parte del Papa, mientras las otras siguen avanzando en el proceso para una futura beatificación. Fue el período que transcurrió entre el 25 de abril y el 28 de mayo de 1995, cuando estas religiosas lidiaron con el terrible contagio del virus del ébola. En la lucha sostenida contra el virus, seis hermanas permanecieron en el campo de batalla en el hospital que regentaban en Kikwit. En esos pocos días murieron. 

La primera fue la hermana Floralba. Un día estuvo atendiendo en la operación de un hombre que estaba perdiendo mucha sangre, y los pocos días comenzó a sentirse mal. Al principio los médicos pensaban que era un ataque de malaria o tifus, síntomas muy similares a los acusados ​​por otros pacientes que habían fallecido en los últimos meses en el hospital. La trasladaron al hospital de Mosango, pero a los pocos días el virus la superó. Era el 25 de abril de 1995, el primer día de un mes dramático en el que, junto con sor Floralba y muchos congoleños, las otras cinco hermanas perdieron la vida. «Ellas han dejado en nosotras un recuerdo inolvidable, y estamos muy agradecidas por este reconocimiento del Papa», afirma Linadele. «Siempre que hablamos de ellas recordamos su generosidad a la hora de llevar a cabo su vocación misionera, cómo realizaron de modo extraordinario su labor dentro de la vida ordinaria de la misión», añade. 

La postuladora incide asimismo en que «recurrimos a ellas todos los días en nuestra oración para que intercedan a favor de todos los enfermos del mundo afligidos por la enfermedad. Y son muchos los que nos dicen que recurren a ellas por este mismo motivo». Hoy, el hospital donde trabajaban las religiosas ha desaparecido, pero gracias a la generosidad de un grupo de japoneses se ha levantado otro algo más pequeño en donde «los enfermos se curan gracias al amor de las hermanas, en su mayoría ya congoleñas, no tanto italianas como antes». Y a pesar de que el ébola ha experimentado un rebrote en zonas del país, «a los lugares donde trabajamos aún no ha llegado», afirma.

Frente a la COVID-19 

Ahora, cuando el mundo ha sido goleado por otra pandemia, la de la COVID-19, «la situación que estamos viviendo nos hace recordar los tiempos del ébola, pero, fieles al mandato de nuestro fundador, hoy como ayer no podemos pasar de largo». 

Así, en la casa de reposo que regentan las hermanas en Bérgamo, desde donde habla la hermana Canclini, «ha habido muchos contagios pero la congregación ha seguido activa y las hermanas han respondido con valentía y generosidad, aun a riesgo de coger el virus. En especial nuestras hermanas más jóvenes se han mostrado felices de sostener nuestra obra, aunque varias de ellas se han contagiado». La postuladora general de la congregación acaba recordando las palabras de Palazzolo, cuando decía que «hace falta un corazón grande para hacer el bien». El tamaño de este corazón es lo que han llevan 150 años demostrando las religiosas, tanto en África hace dos décadas como en cualquier lugar de mundo hoy donde haya un enfermo contagioso y necesitado.

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo

Fuente: Alfa y Omega

9 de marzo de 2021

MUERE TERESITA, LA NIÑA QUE AMABA TANTO A JESÚS QUE SE CONVIRTIÓ EN «MISIONERA» EN LA ENFERMEDAD

El vicario episcopal de la VIII de Madrid relata emocionado su enorme testimonio de fe

Teresita ha sufrido durante años un cáncer muy agresivo, pero su
amor por Jesús lejos de disminuir aumentó durante la enfermedad
Teresita Castillo ha sido una niña entregada a Jesús y que desde la enfermedad de un cáncer que durante años la ha acompañado hasta su muerte este pasado 7 de marzo ha querido anunciar su mensaje hasta convertirse oficialmente en misionera.

Precisamente ser misionera era el gran sueño de esta niña fallecida en Madrid y así se lo pidió al vicario episcopal de Madrid, Ángel Camino, cuando el 11 de febrero, festividad de la Virgen de Lourdes, acudió a visitarla al hospital de La Paz.

Una gran cadena de oración por ella dio la vuelta al mundo. Niños, adultos, comunidades religiosas de España y otros muchos países han rezado por ella. Y tras ser constituida misionera, muchos ya hicieron a Teresita "como la protectora para los niños en misión". 

Este sacerdote quedó impresionado y sin palabras ante la enorme fe de una niña gravemente enferma. Su testimonio de amor a Jesús en mitad del sufrimiento es un ejemplo para todos, no sólo para los niños, pues muestra cómo debe ser el camino al Cielo, pues como dice el Evangelio “si no sois como niños no entrareis en el Reino de los Cielos.

Tras conocer el fallecimiento de Teresita, esta gran misionera, el padre Ángel Camino envió a los sacerdotes de la Vicaría VIII de Madrid, una carta donde contaba el bello testimonio de esta niña y la gran lección de fe que recibió.

Por su interés ofrecemos íntegramente la carta del sacerdote madrileño:

Queridos sacerdotes,

Esta vez no os escribo para convocaros a ninguna reunión ni para pediros estadísticas o comunicaciones. Esta vez os escribo, simple y llanamente, para notificaros el fallecimiento de una niña que ha repercutido mucho en mi vida personal y como Vicario. Una niña: Teresita; y unos padres: Teresa y Eduardo. ¡Una familia cristiana!...

Os explico brevemente. El pasado 11 de febrero, Jornada del enfermo, este año he ido a celebrar la Eucaristía al Hospital de La Paz. La he celebrado acompañado de los capellanes y de una variada asamblea: médicos, enfermeras, familiares de enfermos, etc. Al concluir la Eucaristía, acostumbro a ir con los capellanes a visitar a algunos enfermos para administrarles la Unción o darles la comunión. Esta vez los capellanes, sabiendo mi costumbre, habían propuesto que fuera a visitar a una niña gravemente enferma, que la operaban de un tumor en la cabeza al día siguiente. Con muchísimo gusto acepté la propuesta. Hemos llegado a la UCI debidamente equipados, he saludado a médicos y enfermeras, y acto seguido me han llevado a la cama de Teresita que estaba junto a su madre Teresa. Un vendaje blanco rodeaba toda su cabeza, pero tenía la cara suficientemente descubierta como para percibir un rostro verdaderamente brillante y excepcional. La he saludado con todo afecto, indicándole que en ese momento venía en nombre del Sr. Cardenal Arzobispo de Madrid para traerle a Jesús.

 Ahora os entrecomillo las expresiones de Teresita; me dice: "¿me traes a Jesús verdad?", sí, le respondo, te traigo a Jesús y la fuerza del Espíritu Santo con la Unción. A continuación me dice: "¿Sabes una cosa? Yo quiero mucho a Jesús". Lo oye su madre y dirigiéndose a su hija le dice: "dile a Ángel lo que tú quieres ser". Mira fijamente a su madre y le dice: "¿Se lo digo de verdad?" y la mamá dice: "tú verás". Teresita me dice: "yo quiero ser misionera".

Me impacta tanto su respuesta, totalmente inesperada para mí, que cogiendo fuerzas de dónde no tenía, por la emoción que me produjo su respuesta, que le digo: "Teresita, yo te constituyo ahora mismo misionera de la Iglesia, y esta tarde te traeré el documento que lo acredita y la cruz de la misionera". Ella añade: "P. Ángel ¿sabes una cosa?: yo rezo para que muchos niños conozcan a Jesús". A continuación le he administrado el Sacramento de la Unción, le he dado la comunión y la bendición apostólica del Papa Francisco. Ha sido un momento de oración, sumamente sencillo pero profundamente sobrenatural. Se han unido a nosotros algunas enfermeras que espontáneamente nos hicieron unas fotos, para mí totalmente inesperadas, y que quedarán como un recuerdo imborrable. Nos hemos despedido mientras ella con su mamá se quedaba rezando y dando gracias.

 Esa mañana tenía una reunión de Arciprestazgo; en cuanto la terminé fui directamente a la Vicaría y ayudado por los secretarios Miguel y Mª Pilar, elaboramos el oficio de misionera bajo un pergamino verdaderamente precioso. Recogí la cruz de la misionera y a las cinco de la tarde regresé de nuevo al Hospital de La Paz. Me estaban esperando los capellanes y fuimos derechos a la UCI nuevamente. En cuanto me ve la mamá dice en voz alta: "Teresita ¡no me lo puedo creer! Viene el Sr. Vicario con el regalo para ti". La niña que estaba medio dormida se despertó de inmediato y cogió entre sus manos el documento y la cruz. La mamá se lo lee en voz alta, mientras ella escucha atentamente y ocurre lo que nos imaginábamos, se emociona hasta que la madre la consuela, y Teresita dice en voz alta: "esa cruz pónmela en la barra para que la vea bien, y mañana la llevo al quirófano. Ya soy misionera". Nos despedimos con estas palabras de Teresitas: "Entonces P. Ángel ¿soy misionera?", y yo respondo "tú eres misionera".

 Aquí podría terminar el relato de esta sencilla y profunda experiencia. Lo que yo no me podía imaginar es que a través de los contactos de los padres, este testimonio llegó a oídos del Delegado Nacional de Misiones. Me llama al día siguiente y me hace esta pregunta: "¿tú has constituido en el Hospital de La Paz a una niña misionera?" efectivamente, le digo, "ayer después de darla la unción y la comunión, la constituí misionera con la oración preceptiva y posteriormente le llevé el documento y la cruz de la misionera". A continuación me dice: "este testimonio ha dado la vuelta en todo el mundo misionero de España y ya han puesto a Teresita como una nueva protectora para los niños en misión". Posteriormente los papás me han ido reenviando mensajes de distintas personas impactadas por el testimonio de Teresita.

Hoy domingo, 7 de marzo, a las 9:00 h. Teresita ha partido hacia el cielo. Se la ha velado en el Tanatorio de El Escorial. Estando rezando el Rosario con los papás y el aforo al máximo permitido, me ha llamado el Sr. Cardenal, D. Carlos Osoro, para hacerse presente. Han sido unas palabras llenas de esperanza que han consolado abiertamente a los padres, familiares y niños compañeros de Teresita. Ha concluido D. Carlos dando la bendición a Teresita de cuerpo presente y a todos los acompañantes.

 Cuando he creído que estaba todo terminado, la tía de Teresita en voz alta y delante de todos en la sala del Tanatorio me dice: "P. Ángel ¿me permite que le ponga el audio que Teresita me envió el mismo día que usted la constituyó misionera?". Por supuesto, respondí, y textualmente oímos con una voz muy suave, como de alguien que está cansado, pero que saca fuerzas de dónde no las tiene, y dice: "Hola tía, te cuento una cosa muy importante para mí, esta mañana después de recibir la Unción y la comunión, el Vicario de Madrid me ha constituido misionera: ya soy misionera". Como os podéis imaginar quedé sin palabras.

 El entierro será mañana día 8 de marzo a la misma hora que la Eucaristía por D. Tomás Juárez. Los padres han comprendido perfectamente que no pueda acompañarles físicamente. Estaré en la Misa de gloria que celebrarán a finales del mes de marzo.

 Disculpad la extensión de la carta pero si este testimonio no lo comparto con los sacerdotes, vida consagrada y laicos de la Vicaría VIII ¿con quién lo voy a compartir?.

 Os invito, pues, a que recéis por Teresita y, sobre todo, a que os encomendéis a ella porque estoy convencido que va a proteger de un modo especial a toda la Vicaría VIII, en la cual ella fue constituida misionera. Recibid un fuerte y fraterno abrazo.

 Ángel Camino Lamela, osa.

 Vicario Episcopal. Vicaría VIII

Fuente: ReL

18 de febrero de 2021

«LA ALEGRE PRECARIEDAD»: BLAISE, EL SACERDOTE QUE DESDE NIÑO HA SUPERADO TODO UNIDO A LA PROVIDENCIA

Blaise es un joven sacerdote de Camerún que proviene de una familia católica muy pobre y que pasó muchas dificultades para poder llegar a ser sacerdote

P. Blaise Olok Njama Muteck con sus familiares
Él lo llama una "alegre precariedad" y con esta fe ha vivido todos estos acontecimientos de pobreza primero en su infancia y luego en su vida sacerdotal.

La "alegre precariedad" va intensamente unida a la "providencia". Y así ha sido como ahora está pudiendo formarse en Roma para luego impulsar proyectos en su diócesis gracias a una beca del CARF (Centro Académico Romano Fundación). Este es el testimonio en primera persona de este joven y feliz sacerdote:

15 de febrero de 2021

EL MISIONERO QUE CLASIFICÓ 7.000 PLANTAS, AYUDÓ A LOS NIÑOS TIBETANOS Y MURIÓ MÁRTIR ENTRE TORTURAS

OMPress ha recordado la figura de un misionero francés que ha sido rescatada por una biografía publicada en 2020

El misionero y botánico Soulié con sus feligreses en 1895, según un grabado
Jean-André Soulié (1858-1905), misionero de las Misiones Extranjeras de París fue médico, botánico, misionero muchos años en China y uno de los primeros misioneros en Tíbet, donde moriría mártir con 47 años.

Realizó su ministerio entre los 3 grandes ríos de Asia junto a los que viven enormes multitudes: el Salween que desemboca en Myanmar, el Mekong, el más importante de Vietnam, y el Yang-Tsé, en China.

5 de febrero de 2021

EL PRIMER SACERDOTE Y LOS 13 SEMINARISTAS DEL PAÍS MÁS PEQUEÑO DE ÁFRICA

Hoy, noventa años después de su muerte, el espíritu sigue suscitando vocaciones en este pequeño país. 13 seminaristas gambianos acuden cada año a dos seminarios de países cercanos

Católicos de Gambia
Se llamaba Joseph Charles Mendy, y fue el primer sacerdote gambiano formado y ordenado en el país. Murió jovencísimo y hoy 13 jóvenes siguen el ejemplo de quien fuera considerado un santo por cristianos y musulmanes. La Newsletter de la diócesis de Banjul le ha dedicado su portada.

Gambia tiene poco más de 10.000 kilómetros cuadrados, más o menos el tamaño de Navarra, lo que convierte a este país en el más pequeño de África, si no se tiene en cuenta las islas país como Mauricio o Cabo Verde. Los primeros católicos, emigrantes africanos, llegaron a Banjul, la actual capital entonces llamada Bathurst, en 1816, pero no fue hasta 1849 que dos misioneros se establecieron de manera permanente. Después serían los padres del Espíritu Santo quienes se harían cargo de la misión.