La renovación del visado de la hermana Giuseppina Berti, de setenta y cinco años, fue denegada.
| Dominio público |
Fuente: Vatican News
La renovación del visado de la hermana Giuseppina Berti, de setenta y cinco años, fue denegada.
| Dominio público |
Fuente: Vatican News
La foto del sacerdote brasileño del Instituto del Verbo Encarnado, P. Jonas Magno de Oliveira, junto a su madre, una religiosa de vida contemplativa del mismo carisma, se volvió viral en las redes.
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| El P. Jonas Mano con su madre religiosa |
En
una entrevista brindada a ACI Prensa, el P. de Olivera comentó que nació en un
hogar católico y que fue a la edad de 8 años que despertó su interés por la
vida consagrada.
“Siempre íbamos a Misa, éramos católicos, aunque no participábamos en la
parroquia con frecuencia”, indicó.
El sacerdote comentó que, al ver el celo por las almas y la preocupación
pastoral por los fieles de un sacerdote diocesano, despertó en él un deseo de
dedicar su vida a Dios e indicó que en un primer momento su familia pensó que
ese llamado era “un sueño de niñez, que era algo pasajero”, pero él estaba
seguro que no era así.
El P. Jonas indicó que su madre siempre “fue silenciosa” porque no quería
forzar la vocación a la que se sentía llamado el futuro sacerdote, pero estuvo
a su lado enseñándole sobre las virtudes, “siempre me educó bien”.
“Ella se inspiraba mucho en Nuestra Señora, que siempre fue silenciosa,
dejaba que Cristo hiciera lo que tenía que hacer”, señaló.
A los 13 años, su mamá fue invitada a participar de un retiro de silencio,
unos ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola.
Mientras esperaba que su madre volviera del retiro, el P. Jonas se quedó en
el seminario menor del Instituto del Verbo Encarnado, donde “el rector me ayudó
a discernir sus inquietudes vocacionales y confirmé que tenía vocación”.
Al entrar en el seminario siendo hijo único, el P. Jonas tenía la
preocupación de que su madre se quedara sola, sin embargo, gracias a la
providencia de Dios, las religiosas del Instituto Servidoras del Señor y de la
Virgen de Matará, rama femenina de la familia religiosa del Verbo Encarnado, la
invitaron a vivir con ellas, pudiendo así estar más cerca de su hijo y
acompañarlo en su camino vocacional.
“Mi mamá es enfermera, entonces las religiosas la invitaron a vivir con
ellas, porque necesitaban una enfermera dentro del hogar donde cuidan de
personas con deficiencias mentales”, indicó. “Mi mamá encontró maravillosa la
idea”, agregó.
El sacerdote señaló que ve eso como una gracia de Dios muy grande, porque
su mamá entró a vivir con las religiosas poco tiempo después que él ingresó al
seminario menor.
“Ella trabajó un tiempo con las religiosas, ahí descubrió su vocación y -
hallándose libre- entró al convento, realizando su noviciado. Ahí descubrió que
su vocación no solo era sólo ser religiosa, sino monja contemplativa”, indicó.
Luego de ingresar como religiosa al noviciado (en Brasil), la madre del
sacerdote descubre su vocación contemplativa y viaja a Tuscania (Italia) para
continuar su formación monástica, donde vive actualmente.
El P. Jonas indicó que él continuó con su formación y el 8 de mayo de 2020
fue ordenado sacerdote. Actualmente tiene su residencia en Roma y da gracias a
Dios “por estar tan cerca de mi mamá” y así poder ir a visitarla.
“Doy gracias por estar aquí, estar como sacerdote, de misión, trabajando,
ayudando”, resaltó.
El sacerdote indicó que la decisión de su madre de consagrar su vida a Dios
fue un “regalo espectacular” y resaltó que para él es como un premio el que su
mamá sea religiosa, “una esposa de Cristo”.
“Cuando uno habla de vocación, la mayoría de personas dicen: mi papá o mi mamá estaba en contra, pero no fué mi caso… mi mamá estuvo a favor, y no solo a favor, sino que ahora estamos siguiendo a Cristo en el mismo camino, en la misma vocación y, como si fuera poco, con el mismo carisma, lo que es algo bastante especial y para dar gracias a Dios”, concluyó.
POR HARUMI SUZUKI
Fuente: ACI
Tomás Rico y Loreto Sales son un joven matrimonio de Valencia con apenas 32 años de edad cada uno
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| Familia Rico Sales. Dominio público |
Allí
junto a otra familia española, dos italianas, una croata y un sacerdote, el
padre Darek, conforman una missio
ad gentes, enviados por el obispo a zonas descristianizadas o
paganas. Y en Europa hay ya muchas zonas de este tipo. Allí evangelizan
con su presencia, con su ser familia y evidentemente anunciando la Buena Nueva.
Y personas alejadas o no católicas que de otro modo no entrarían a un templo se
acercan a estas familias y conocen la Iglesia.
Esta
vocación es netamente familiar pues no sólo Tomás y Loreto son misioneros, sino
que sus hijos Loreto, Isabel, Carmen, Tomás y Pedro lo son
igualmente, y en muchos casos son los pequeños los que abren brecha en la
misión.
En
una entrevista con Ricardo Morales para la revista Ecclesia esta familia
misionera de la parroquia valenciana de Santo Tomás Apóstol habla del origen de
su vocación y de su vida misionera en el corazón de la Europa más secularizada.
Los
dos son licenciados en Bellas Artes y antes de la misión Tomás trabajaba en la
Universidad Católica de Valencia. Ambos pertenecían a la misma
parroquia y los dos eran miembros de la misma comunidad neocatecumenal. Y
siendo muy jóvenes, con 23 años, se casaron sin miedo al futuro.
“Siempre hemos sido algo contraculturales pero
siendo honestos, no creemos que hayamos hecho nada especial. Hemos intentado
vivir una vida coherente tal y como la hemos experimentado en el Camino. Eso no
quita que seamos muy débiles y que no pensásemos que igual estábamos locos por
dar ese paso tan pronto. Porque no teníamos nada. Sin embargo, sí vimos claro
que si teníamos que esperar a cumplir con los parámetros del mundo no nos
íbamos a casar hasta los 30 o puede que nunca”, cuenta el padre de familia.
Según
explica Loreto, “Dios no te abandona” y nunca han experimentado que les haya
“faltado de nada de lo esencial”. Es más, Tomás recalca que “Dios no te
manda a una vida de kamikaze sin estar contigo”.
La
llamada se produjo en un momento de su vida en el que todo iba sobre ruedas.
“Estábamos en Valencia y todo iba bien. Teníamos trabajo y dos hijos. Y
de pronto el Señor nos lo puso en nuestro corazón con mucha paz y alegría. En
aquel momento éramos muy jóvenes y no teníamos ataduras de ningún tipo así que
dijimos ‘¿por qué no?’. Hablamos con los catequistas de nuestra zona y nos
invitaron a una convivencia en Porto San Giorgio, donde está el centro internacional
del Camino Neocatecumenal, junto con otras 500 familias de todo el mundo que
sentían el mismo llamado que nosotros”, relatan.
No
olvidarán aquella “experiencia preciosa” porque estaban abiertos a ir a
cualquier parte del mundo. Tomás explica que mucha gente piensa “que irse de
misión es ir a un lugar de carestía material” o a “lugares recónditos",
que también, pero lo es igualmente donde "la Iglesia es muy pobre
o prácticamente no está enraizada en el pueblo. El modelo de misión
que tenemos está basado en el primer modelo apostólico domus ecclesiae. Son los
obispos los que piden familias y nosotros nos ponemos a su disposición”.
En
octubre de 2016 llegaron con sus dos hijos a Holanda, un país europeo pero una
cultura muy diferente. Loreto señala que “fue un proceso de
confirmación paso a paso. No dejábamos cualquier cosa. Nuestras
familias, amigos, trabajos, comunidad… Yo tenía en Valencia todo. Pero en aquel
momento me dije: donde el Señor me quiera, cuando me quiera”.
Por
su parte, Tomás indica que Holanda “es un país frío con una herencia calvinista
fuerte y centrado en lo económico y lo productivo. Sin embargo, si los
holandeses establecen contigo una relación, son muy fieles. Dios nos ha
puesto verdaderos ángeles en nuestro camino. Es cierto que a los
españoles nos ven como un país muy exótico. Aquí el coco es el Duque de Alba
(se ríen). Lo importante es amar. Si tú amas, allá donde sea, vas a ser
acogido”.
Sus
primeros meses en la misión están llenos de historias y anécdotas. Loreto
afirma que no se llevaron prácticamente nada de España. Únicamente las
maletas y un carrito de bebé. Con sus pertenencias en Valencia hicieron un
mercadillo y donaron otras más. Hasta su hija Loreto con apenas tres años donó
sus juguetes.
El
sacerdote de la misión y las familias en misión ya
instaladas en la zona les ayudaron con los papeles y la búsqueda de una casa.
“Al principio fue toda una aventura… No teníamos cocina así que
hacíamos picnic en el salón (se ríen). Cocinábamos en el microondas”, recuerda
este matrimonio.
Tomás
empezó a buscar inmediatamente trabajo aunque era complicado al desconocer la
lengua. “Empecé trabajando pelando cebolletas y mis compañeros, muchos
colombianos, me preguntaban que por qué me había ido de mi tierra, teniendo un
trabajo en la universidad –en la Católica de Valencia–, para acabar aquí. Luego
estuve tres años cargando camiones en un almacén de flores y después como guía
turístico hasta el estallido de la pandemia”, añade.
En
cuanto a la evangelización, esta familia tiene claro que “el primer gesto de
amor es aprender la lengua. Nadie aprende holandés. A los extranjeros nos
hablan en inglés pero cuando les contestas en su lengua se muestran muy
agradecidos. En realidad nuestra misión es muy sencilla: vivir. Nada
más. Vivir la dinámica del amor. Estar abiertos a quien nos lo pide, con las
puertas abiertas, y hacerles ver que el amor existe. Nosotros no somos
un ejemplo para nada. Discutimos mucho –y más con nuestra sangre mediterránea–
pero existe el perdón, que es lo que mucha gente no conoce y cuando lo ve se
queda sorprendida”.
“En
definitiva –añade Tomás- hemos venido, como la sal, a diluirnos. Nuestra
misión no es construir iglesias sino, a través de Dios, tocar los corazones de
los hombres. Y no buscamos que la gente venga al Camino sin más, no somos
proselitistas, no queremos engrosar las listas de los católicos, sino que
queremos escuchar a las personas y acompañarlas en su día a día”.
Pese
a las dificultades, el padre de esta familia afirma que “merece la pena
hacer la voluntad de Dios. Es ahí donde estamos seguros. A mí me ha llamado
a esto. No es mejor ni peor que lo que viven otros cristianos, cada uno tiene
su misión. Es cierto que no tengo dónde apoyar la cabeza pero yo no lo
cambiaría por nada”.
La
clave es vivir unido con el Señor. Así lo ven ellos, con “naturalidad”. En su
opinión, “es la relación de un hijo con su padre. No es nada
sentimentaloide. La fe es mucho más que eso porque los sentimientos van y
vienen. Es una fe basada en nuestra propia historia, viendo como Él ha
estado con nosotros en nuestra biografía, en los problemas, en las alegrías…”.
“Si
tú no experimentas que Cristo te quiere como eres, no hay mucho que hacer.
Después de todo lo que nos ha ido pasando cada vez estoy más convencido de que la
razón por la que sufre el hombre es el pecado y no por no tener dinero o la
nevera vacía. Hemos podido vivir en la riqueza y en la pobreza con
libertad”, agrega Tomás.
Fuente: Revista Ecclesia/ReL
Desde 1958, cada 25 mayo, se celebra el Día de África. Por este motivo, el cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona y presidente de la CEE, ha querido rendir homenaje «a todos los misioneros que se entregan incondicionalmente a su labor evangelizadora».
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| P. Ramón Delgado con feligreses. Dominio público |
Cerca de 1000 misioneros españoles en África
Todas y cada una de las diócesis españolas tienen a misioneros en África. Son cerca de un millar de mujeres y hombres extraordinarios. Tal y como expresa OMP, «son hermanas que ayudan en dispensarios y en colegios del continente, con la constancia del amor que siempre está; son religiosos que hacen literalmente “de todo”, cura, enfermero, asistente social y, sobre todo, amigo; son laicos, que viven su vida diaria, en el África verdadera».
Como explicaba Ramón Delgado, misionero en Togo, «el África de los poblados sin luz, la del poco acceso a agua potable, la de un libro de texto para cuatro niños, pero también la de la esperanza, la de una juventud que ansía educación, la de las madres de familia que trabajan de sol a sol para que sus hijos tengan una vida mejor, la de las riquezas agrícolas y minerales que algún día gestionarán los africanos para los africanos».
Un martirio de explotación a través de la historia
La suerte y el destino de los africanos «no puede resultarnos indiferente», expresó el Papa Francisco a finales del año 2015, durante el regreso de un viaje a aquel continente. «Sería caer en la globalización de la indiferencia. África ha sido explotada siempre por las otras potencias… Hay potencias que buscan solo coger las grandes riquezas de África. África es un martirio, un martirio de explotación a través de la historia».
Como signo de solidaridad y de afecto, para hacerla presente en el corazón de la Iglesia, el Papa celebró por anticipado en Bangui, la capital de la República Centroafricana, la apertura del Año Santo de la Misericordia, convirtiéndola así en «la capital espiritual del mundo».
Nosotros como cristianos debemos sentirnos unidos a África y a los africanos: «Sus aspiraciones a la justicia y a la paz deben ser apoyadas especialmente por los europeos, pues las decisiones de hoy serán la base de la relación futura entre los dos continentes. África tiene futuro porque casi la mitad de la población tiene menos de 18 años. Pero ese futuro está amenazado por guerras, hambrunas y pandemias frecuentes, aunque pocas veces aparecen en nuestros medios de comunicación. Los diez países más pobres del mundo se encuentran en África. Las nuevas generaciones tienen derecho a permanecer en su lugar de nacimiento para servir a sus países y construir un futuro mejor para todos. Para ello deben contar con nuestro apoyo».
Fuente: Revista Ecclesia/OMP
El Presidente de Vietnam, Nguyen Xuan Phuc, otorgó a Peter Khoa (nombre católico) Nguyen Van Nha, el reconocimiento póstumo de “ciudadano vietnamita mártir”
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| Peter Khoa Nguyen Van Nha. Dominio público |
Agencia Fides
Este viernes 16 de abril se han cumplido cinco años de la muerte de la sierva del Hogar de la Madre, la joven de 33 años Clare Crockett, junto a otras aspirantes de esta comunidad, en el terremoto que asoló aquel día Ecuador
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| Hermana Clare. Dominio público |
Pero
también se puede conocer mejor a la hermana Clare a través del nuevo libro
publicado por la Fundación EUK Mamie, título: Hna. Clare Crockett: Sola con el Solo,
recientemente editado tanto en inglés como en español.
La
hermana Clare decía cuando dejó su país para entregarse a Dios en las Siervas del
Hogar de la Madre: “Nadie
podía creer que Dios llamara a una chica como yo”. Y, sin embargo,
Dios la llamó. Movida por su gracia, ella respondió de todo corazón y dio su
vida sin reservas. Esta es la historia que se contará en este libro.
La
autora del libro, la hermana Kristen Gardner puntualizaba en la
introducción: "Este libro está muy lejos de ser una biografía
completa. Solo han pasado cuatro años desde la muerte de la Hna. Clare y todavía quedan muchos, muchísimos
testimonios por recoger. No obstante, espero que este libro permita a
todos los que han oído hablar de su muerte y han visto el documental “O todo o
nada”, conocerla mejor. Incluso aquellos que la han conocido personalmente
aprenderán mucho sobre la Hna. Clare, como me ha pasado a mí”.
De
cara a este quinto aniversario de su muerte, las Siervas del Hogar de la Madre
han organizado diferentes actos.
Este
mismo 16 de se retransmitió
el rezo del rosario desde la capilla de Playa Prieta, donde murieron la
Hna. Clare y sus cinco compañeras.
También
este viernes se ha
publicardo la versión extendida del documental O todo o nada en
YouTube por primera vez.
Por su parte, el 18 de
abril, a las 20:00 (hora española) se celebrará un festival con testimonios y
canciones desde España, en el que recordarán tanto a la Hna. Clare en su
quinto aniversario como al P. Henry Kowalczyk, en su primer aniversario.
El P. Henry falleció el 15 de abril
de 2020, un día antes del aniversario de la muerte de la Hna. Clare y sus
compañeras. Fue el primer Siervo del Hogar de la Madre en
fallecer.
Desde las Siervas del Hogar de la
Madre informan además que “nos llegan todos los días correos y mensajes
en agradecimiento. Uno de los testimonios recientes más impactantes es
una persona que escribió diciendo que era ‘un alma perdida, ateo, deprimido y
lleno de angustia’, pero que después de ver este vídeo se llenó de paz y ahora
ha pedido el bautismo”.
Otro caso –afirman- “es el de una
joven que estaba lejos de la Iglesia y llevaba años sin practicar, pero
vio por ‘casualidad’ el documental en YouTube, compró inmediatamente el libro y
ahora se ha apuntado para catequesis de Primera Comunión. Otros escriben y
cuentan cómo la Hna. Clare les ha transmitido esperanza en esta situación
mundial tan difícil. Y sobre todo, el testimonio de la Hna. Clare
despierta a las almas de la tibieza: ‘Se produjo en mí una auténtica renovación
espiritual, que me hizo tomar conciencia de que no me estaba tomando en serio
el camino hacia la santidad’”.
Fuente: ReL
Nadia de Munari, misionera laica italiana de 50 años que hacía parte de la Operación Mato Grosso (OMG) en Perú, murió el sábado 24 de abril luego de haber sido brutalmente atacada con un machete y una comba hace unos días en su casa.
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| Nadia de Munari. Crédito: Avvenire |
Según
informa el Diario de Chimbote, la religiosa fue
atacada en la madrugada del miércoles 21 de abril en la casa hogar “Mamma mia”
de la Operación Mato Grosso, en el barrio pobre América del Sur en Nuevo
Chimbote, localidad de la costa norte del Perú ubicada a unos 400 kilómetros al
norte de Lima.
Desde
ese lugar dirigía seis guarderías o jardines infantiles y una escuela primaria,
donde en total se servía a unos 500 niños.
El
diario peruano señala que en el hogar “Mamma Mia” de la OMG se brinda
“alimentación gratuita a menores y madres de escasos recursos, y realiza
permanente labor social en favor de los más necesitados de la zona, por ello no
se entiende el salvaje ataque sufrido por la misionera italiana, muy querida en
nuestra ciudad”.
La Operación Mato Grosso fue fundada por el sacerdote
salesiano italiano Ugo De Cesi y tiene como fin formar a los
más jóvenes para trabajar por los más pobres, a quienes se les da formación
técnica y artesanal.
Según
el testimonio de los docentes que vivían con Nadia, recogido por el Diario de
Chimbote, el martes 20 todos se fueron a dormir a las 9:30 p.m. como indica el
reglamento de la institución, para despertar con la oración a las 6:30 a.m.
Al
ver que Nadia no despertaba, varios fueron a su cuarto y la encontraron
inconsciente sobre un charco de sangre y con varias heridas en la cabeza. Según
el diario italiano Corriere della Sera, otra
mujer, Lisbet Ramírez Cruz, también fue atacada.
La
misionera fue llevada al hospital regional Eleazar Guzmán Barrón, donde
el médico tratante señaló que Nadia tenía fracturas en
la mandíbula, el antebrazo, en el cuello, además de varios cortes en la cabeza
y la cara.
Nadia
fue trasladada luego a la clínica en Lima donde falleció alrededor de las 2:00
a.m. del 24 de abril.
No
se sabe aún la razón del asesinato pero la Policía Nacional del Perú ya
investiga los hechos.
La
noticia de la muerte de Nadia también ha impactado a la comunidad de Schio en
Vicenza (Italia) donde nació.
“Nadia
es una mártir”, afirma su madre según indica el diario italiano Corriere della
Sera. “Estas palabras no podrían ser más ciertas porque Nadia ha donado su
vida, ha derramado su sangre”, dijo al medio italiano Adnkronos el P. Gaetagno
Santagiuliano, párroco de Schio.
En una nota de la Diócesis de Vicenza, el
Obispo local, Mons. Beniamino Pizziol, expresó su pesar por la muerte de la
misionera laica.
"El
Obispo, toda la Diócesis de Vicenza y todos los misioneros y misioneras
vicentinos en el mundo se unen al dolor de la familia De Munari, a los amigos
de la OMG y a la comunidad cristiana de Giavenale, distrito de Schio, por la
pérdida de la amada Nadia, misionera laica y voluntaria de la Operación Mato
Grosso en Perú desde hace casi 30 años”, indica el texto.
A
través de su cuenta de Twitter, Cáritas de Roma también se
solidarizó con la familia de Nadia.
“Cáritas
de Roma se une al dolor de la familia De Munari y la Diócesis de Vicenza por la
pérdida de la amada Nadia, misionera laica en Perú desde hace casi 30 años”,
indica el texto.
La muerte de Teresita, la niña que cumplió antes de morir su sueño de ser misionera, ha dado la vuelta al mundo y su bello testimonio no se ha quedado únicamente en Madrid
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| Teresita recibió oficialmente de la Iglesia su nombramiento como misionera el 11 de febrero, fiesta de la Virgen de Lourdes |
Miles de misioneros, sacerdotes y religiosos, se formaron con las
lecciones, predicaciones, retiros, cursos, cartas, infinidad de
libros y dirección espiritual, pero sobre todo con el testimonio de la larga
vida sacerdotal y misionera del que fuera fundador y director del Centro
Internacional de Animación misionera de Roma.
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| Foto: Congregación Hermanas de los Pobres |
El vicario episcopal de la VIII de Madrid relata emocionado su enorme testimonio de fe
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| Teresita ha sufrido durante años un cáncer muy agresivo, pero su amor por Jesús lejos de disminuir aumentó durante la enfermedad |
Precisamente ser
misionera era el gran sueño de esta niña fallecida en Madrid y así se
lo pidió al vicario episcopal de Madrid, Ángel Camino, cuando el 11 de febrero, festividad de la Virgen de
Lourdes, acudió a visitarla al hospital de La Paz.
Una gran cadena de oración por ella dio la vuelta al mundo. Niños,
adultos, comunidades religiosas de España y otros muchos países han rezado por
ella. Y tras ser constituida misionera, muchos ya hicieron a Teresita
"como la protectora
para los niños en misión".
Este sacerdote quedó impresionado y sin palabras ante la enorme fe de una niña
gravemente enferma. Su testimonio de amor a Jesús en mitad del sufrimiento
es un ejemplo para todos, no sólo para los niños, pues muestra cómo debe ser el
camino al Cielo, pues como dice el Evangelio “si no sois como niños no
entrareis en el Reino de los Cielos.
Tras conocer el fallecimiento de Teresita, esta gran misionera, el
padre Ángel Camino envió a los sacerdotes de la Vicaría VIII de Madrid, una carta donde contaba el
bello testimonio de esta niña y la gran lección de fe que recibió.
Por su interés ofrecemos íntegramente la carta del sacerdote
madrileño:
Queridos sacerdotes,
Esta vez no os escribo para convocaros a ninguna reunión ni para
pediros estadísticas o comunicaciones. Esta vez os escribo, simple y
llanamente, para notificaros el fallecimiento de una niña que ha repercutido
mucho en mi vida personal y como Vicario. Una niña: Teresita; y unos padres: Teresa y Eduardo. ¡Una
familia cristiana!...
Os explico brevemente. El pasado 11 de febrero, Jornada del
enfermo, este año he ido a celebrar la Eucaristía al Hospital de La Paz. La he
celebrado acompañado de los capellanes y de una variada asamblea: médicos,
enfermeras, familiares de enfermos, etc. Al concluir la Eucaristía, acostumbro
a ir con los capellanes a visitar a algunos enfermos para administrarles la
Unción o darles la comunión. Esta vez los capellanes, sabiendo mi costumbre,
habían propuesto que fuera a visitar a una niña gravemente enferma, que la
operaban de un tumor en la cabeza al día siguiente. Con muchísimo gusto acepté
la propuesta. Hemos llegado a la UCI debidamente equipados, he saludado a
médicos y enfermeras, y acto seguido me han llevado a la cama de Teresita que estaba junto a su madre
Teresa. Un vendaje blanco rodeaba toda su cabeza, pero tenía la cara
suficientemente descubierta como para percibir un rostro verdaderamente
brillante y excepcional. La he saludado con todo afecto, indicándole que en ese
momento venía en nombre del Sr. Cardenal Arzobispo de Madrid para traerle a
Jesús.
Ahora os entrecomillo las expresiones de Teresita; me dice:
"¿me traes a Jesús verdad?", sí, le respondo, te traigo a Jesús y la
fuerza del Espíritu Santo con la Unción. A continuación me dice: "¿Sabes una cosa? Yo
quiero mucho a Jesús". Lo oye su madre y dirigiéndose a su hija
le dice: "dile a Ángel lo que tú quieres ser". Mira fijamente a su
madre y le dice: "¿Se lo digo de verdad?" y la mamá dice: "tú
verás". Teresita me dice: "yo quiero ser misionera".
Me impacta tanto su respuesta, totalmente inesperada para mí, que
cogiendo fuerzas de dónde no tenía, por la emoción que me produjo su respuesta,
que le digo: "Teresita, yo te constituyo ahora mismo misionera de la
Iglesia, y esta tarde te traeré el documento que lo acredita y la cruz de la
misionera". Ella añade: "P. Ángel ¿sabes una cosa?: yo rezo para que muchos niños
conozcan a Jesús". A continuación le he administrado el
Sacramento de la Unción, le he dado la comunión y la bendición apostólica del
Papa Francisco. Ha sido un momento de oración, sumamente sencillo pero
profundamente sobrenatural. Se han unido a nosotros algunas enfermeras que
espontáneamente nos hicieron unas fotos, para mí totalmente inesperadas, y que
quedarán como un recuerdo imborrable. Nos hemos despedido mientras ella con su
mamá se quedaba rezando y dando gracias.
Esa mañana tenía una reunión de Arciprestazgo; en cuanto la
terminé fui directamente a la Vicaría y ayudado por los secretarios Miguel y Mª
Pilar, elaboramos el oficio de misionera bajo un pergamino verdaderamente
precioso. Recogí la cruz de la misionera y a las cinco de la tarde regresé de
nuevo al Hospital de La Paz. Me estaban esperando los capellanes y fuimos
derechos a la UCI nuevamente. En cuanto me ve la mamá dice en voz alta:
"Teresita ¡no me lo puedo creer! Viene el Sr. Vicario con el regalo para ti".
La niña que estaba medio dormida se despertó de inmediato y cogió entre sus
manos el documento y la cruz. La mamá se lo lee en voz alta, mientras ella
escucha atentamente y ocurre lo que nos imaginábamos, se emociona hasta que la
madre la consuela, y Teresita dice en voz alta: "esa cruz pónmela en la
barra para que la vea bien, y mañana la llevo al quirófano. Ya soy
misionera". Nos despedimos con estas palabras de Teresitas: "Entonces P. Ángel ¿soy
misionera?", y yo respondo "tú eres misionera".
Aquí podría terminar el relato de esta sencilla y profunda
experiencia. Lo que yo no me podía imaginar es que a través de los contactos de
los padres, este testimonio llegó a oídos del Delegado Nacional de Misiones. Me
llama al día siguiente y me hace esta pregunta: "¿tú has constituido en el Hospital de La Paz a una niña
misionera?" efectivamente, le digo, "ayer después de darla
la unción y la comunión, la constituí misionera con la oración preceptiva y
posteriormente le llevé el documento y la cruz de la misionera". A
continuación me dice: "este testimonio ha dado la vuelta en todo el mundo
misionero de España y ya han puesto a Teresita como una nueva protectora para los niños en
misión". Posteriormente los papás me han ido reenviando mensajes
de distintas personas impactadas por el testimonio de Teresita.
Hoy domingo, 7 de marzo, a las 9:00 h. Teresita ha partido hacia
el cielo. Se la ha velado en el Tanatorio de El Escorial. Estando rezando el
Rosario con los papás y el aforo al máximo permitido, me ha llamado el Sr.
Cardenal, D. Carlos Osoro, para hacerse presente. Han sido unas palabras llenas
de esperanza que han consolado abiertamente a los padres, familiares y niños
compañeros de Teresita. Ha
concluido D. Carlos dando la bendición a Teresita de cuerpo presente y a todos
los acompañantes.
Cuando he creído que estaba todo terminado, la tía de
Teresita en voz alta y delante de todos en la sala del Tanatorio me dice:
"P. Ángel ¿me permite que le ponga el audio que Teresita me envió el mismo
día que usted la constituyó misionera?". Por supuesto, respondí, y
textualmente oímos con una voz muy suave, como de alguien que está cansado,
pero que saca fuerzas de dónde no las tiene, y dice: "Hola tía, te cuento
una cosa muy importante para mí, esta mañana después de recibir la Unción y la
comunión, el Vicario de
Madrid me ha constituido misionera: ya soy misionera". Como os
podéis imaginar quedé sin palabras.
El entierro será mañana día 8 de marzo a la misma hora que
la Eucaristía por D. Tomás Juárez. Los padres han comprendido perfectamente que
no pueda acompañarles físicamente. Estaré en la Misa de gloria que celebrarán a finales del mes de
marzo.
Disculpad la extensión de la carta pero si este testimonio
no lo comparto con los sacerdotes, vida consagrada y laicos de la Vicaría VIII
¿con quién lo voy a compartir?.
Os invito, pues, a que recéis por Teresita y, sobre todo, a que os encomendéis a ella
porque estoy convencido que va a proteger de un modo especial a toda la Vicaría
VIII, en la cual ella fue constituida misionera. Recibid un fuerte y
fraterno abrazo.
Ángel Camino Lamela, osa.
Vicario Episcopal. Vicaría VIII
Fuente: ReL
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P. Blaise Olok Njama Muteck con sus familiares |
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| El misionero y botánico Soulié con sus feligreses en 1895, según un grabado |
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| Católicos de Gambia |