Segovia aportó
88.016 euros en donativos a través de las distintas jornadas misioneras, que
servirán para atender los proyectos sociales y asistenciales en los que
trabajan los 103 religiosos y religiosas de la provincia
Rueda de prensa del DOMUND. Foto: Kamarero/El Adelantado de Segovia
Repartidos por cuatro de los cinco continentes, los misioneros
de la diócesis de Segovia siguen
empeñados en extender y divulgar el mensaje del Evangelio a través no
sólo de la predicación, sino también de la acción social y asistencial que les
lleva desde hace años a entregar su vida al desarrollo de los pueblos en los
que trabajan.
Cada año, la Iglesia celebra la Jornada
Mundial de las Misiones, conocida popularmente como el ‘día del
Domund’, que este año tiene lugar mañana domingo con el lema ‘Cuenta
lo que has visto y oído’; y en el que se divulga la actividad
misionera y se recaudan fondos en las colectas parroquiales a favor de las
misiones.
Segovia se suma
a esta iniciativa y el responsable diocesano de Misiones, Isaac Benito Melero dio
a conocer los datos más relevantes de la acción misionera diocesana en el
mundo, que cuenta en la actualidad con 103 sacerdotes e integrantes de
congregaciones religiosas e institutos seculares pertenecientes a la diócesis.
El grueso de la actividad misionera se desarrolla en América, con 82 misioneros
segovianos, mientras que en África trabajan ocho
religiosos, cinco en Asia y otros ocho en Europa, todos
ellos enmarcados en proyectos de carácter educativo, sanitario y de promoción
social de la mujer en zonas especialmente deprimidas económica y socialmente.
Todo
ello es posible gracias a la aportación económica que las diócesis realizan a
través de Obras Misioneras Pontificias (OMP) en las
distintas jornadas misioneras que se celebran a lo largo del año, siendo la del Domund la
más importante y conocida. En este sentido, Isaac Benito señaló que
la pandemia no ha mermado las aportaciones de los fieles segovianos, que el
pasado año consiguieron recaudar 88.016 euros, de los que 58.544 se
consiguieron en las cuestaciones del Domund.
Pese a ello, el delegado diocesano de Misiones subrayó
la importancia de la oración y el apoyo a los misioneros para sostener sus
proyectos, y valoró los “frutos” de la
evangelización en los territorios de misión, cuyos sacerdotes vienen ahora a España a
cubrir las necesidades de atención religiosa debido a la ausencia de
vocaciones.
Con las maletas preparadas
Como
en años anteriores, la presentación del Domund 2021 contó con
el testimonio de misioneros que desarrollan su labor pastoral y asistencial en Segovia. Los
sacerdotes Jean Maríe Ebebe (Camerún) y Delfino
Nkano (Congo) y la religiosa de la congregación de Misioneras
Oblatas de María Inmaculada Katarzyna Biel pusieron
como ejemplos sus propias vidas para subrayar el valor del trabajo misionero y
los frutos valiosos que aporta en las comunidades en las que trabajan.
Los
dos sacerdotes africanos señala pusieron de manifiesto el ejemplo de los
misioneros que en sus lugares de origen desarrollaron su tarea y que sirvió
como estímulo para sus propias vocaciones, mientras que la religiosa expresó su
deseo de incorporarse al proyecto que su congregación está poniendo en marcha
en Perú. Así,
señaló que en su primera experiencia en el país encontró “gente
humilde y sedienta de Dios”, a la que espera volver a atender
ya que “nos han demostrado que Dios está presente en lo frágil, donde
hace presente su grandeza”.
En el Mensaje del Papa Francisco para el DOMUND
de este año, que celebraremos el domingo 24 de Octubre, exhorta a todos los
cristianos a vivir la misma compasión de Cristo con la necesidad que el mundo
tiene de redención.
Cartel de la Jornada del DOMUND 2021
Recordando la experiencia de los apóstoles que, según dice Hch
4,20, no podían dejar de hablar de lo que habían visto y oído, nos invita a
poner el amor en movimiento y comunicar a los demás la alegría de la salvación
y los dones que nos ha traído Jesucristo.
Si la experiencia cristiana es auténtica, nos lleva a la misión.
Es la forma de agradecer lo que gratuitamente hemos recibido de Dios. «Ponerse
en estado de misión, dice el Papa, es un efecto del agradecimiento». Los dones
de Dios nunca quedan reducidos al ámbito de quien los recibe, sino que se
expanden por la fuerza misma que llevan en sí mismo. Esta expansión y comunicación
de la gracia recibida es lo que llamamos misión.
Muchos cristianos se acobardan, a la hora de misionar, ante las
dificultades de nuestra sociedad secularizada, descreída, que se olvida de Dios
y lo rechaza. A este respecto, el Papa recuerda también que los tiempos del
inicio del cristianismo tampoco fueron fáciles. «Los primeros cristianos
comenzaron su vida de fe en un ambiente hostil y complicado. Historias de
postergaciones y encierros se cruzaban con resistencias internas y externas que
parecían contradecir y hasta negar lo que habían visto y oído; pero eso, lejos
de ser una dificultad u obstáculo que los llevara a replegarse o ensimismarse,
los impulsó a trasformar todos los inconvenientes, contradicciones y
dificultades en una oportunidad para la misión».
Debemos, pues, convertir las dificultades en retos, desafíos,
ocasiones providenciales para la proclamación del evangelio. Para ello, es
preciso «vivir las pruebas abrazándonos a Cristo», como nos pide el Santo
Padre. Sin esta comunión con Jesús, en sus padecimientos y en su triunfo, no
podemos ser misioneros. Nuestros hermanos cristianos que sufren cada día la
persecución, e incluso el martirio, son un estímulo permanente para quienes
vivimos en situaciones menos violentas y agresivas.
Dar testimonio de lo que hemos visto y oído exige volver cada día
a la experiencia fundamental de la fe cristiana: el hecho de nuestra redención.
«Ver y oír» supone que nos adentramos en la contemplación del Verbo de Dios,
que nos ha trasmitido lo que ha visto y oído del Padre. Él nos ha comunicado su
experiencia de Hijo amado del Padre y nos permite participar en ella a través
de la unión personal con él.
La misión que nos encomienda es continuidad de la
que él ha recibido de su Padre. Por eso, tenemos garantizada la fecundidad de
nuestro trabajo, pues Dios no puede negarse a sí mismo ni dejar de actuar en su
Iglesia. El debilitamiento de la misión es, en realidad, debilitamiento de
nuestra experiencia cristiana, que hunde sus raíces en la experiencia del
Enviado del Padre. Jesús nos envía al mundo como fue enviado él por su Padre.
El Espíritu de Cristo, dado en Pentecostés, es el Espíritu que nos capacita
para llevar adelante la misión.
De ahí que no se justifique en los cristianos
el desaliento, el escepticismo ni la mediocridad en el anuncio del Evangelio.
«En el contexto actual urgen, dice el Papa, misioneros de esperanza». No se
trata de un esperanza ingenua, infundada, ni condicionada al éxito que
esperamos. Se trata de la esperanza nacida de la fe, que es certeza de la
salvación de Cristo y del triunfo de su amor sobre el pecado y la muerte. Es la
certeza de que la Iglesia, alentada por el Espíritu, siempre camina hacia la
plenitud de la gracia que Dios ofrece a cada hombre, a la humanidad entera.
Os animo, pues, a los cristianos de Segovia a testimoniar con
hechos y palabras lo que habéis visto y oído cuando Cristo salió a vuestro
encuentro y os concedió la gracia de ser redimidos por él, llamados a la vida
eterna.
El chef Pepe Rodríguez presentó esta tarde el tradicional
pregón del Domund, en la Catedral Primada de Toledo. El acto estuvo presidido
por el arzobispo de Toledo, monseñor Francisco Cerro Chaves, acompañado por el
director nacional de Obras Misionales Pontificias, José María Calderón.
A lo
largo del pregón, Pepe Rodríguez estableció un paralelismo entre la misión y su
trabajo en la gastronomía, mediante rasgos que comparten los misioneros con los
integrantes de un equipo de cocina.
Haciendo alusión al lema de este Domund, el popular chef se propuso “contar lo
que ha visto y oído en los misioneros”. “En lugar de leer una receta en voz
alta, los misioneros cocinan en medio de todos. Sin pretenderlo, ofrecen con su
vida una lección magistral”. El pregonero enfatizó este contacto con la
realidad al afirmar que los misioneros no hablan de oídas en cuestiones como la
pobreza, sino que se implican y celebran cualquier motivo de alegría: “Estar
con los más necesitados te aterriza”.
Pepe Rodríguez no solo habló del ofrecimiento de los misioneros: también
destacó la entrega de “un Dios que no solo da de comer, sino que se ha hecho
alimento para quien quiera recibirle”. En esta línea, dijo que “la comida
compartida une; comer es celebrar, y los cristianos, que no somos tontos, nos
reunimos en torno a la mejor Comida en el banquete de la Eucaristía”.
El pregonero también calificó a Dios como “el mejor Chef”, que ejerce como Jefe
de Cocina de ese gran “equipo” que son los misioneros. Y añadió que se trata de
“un Chef que no pierde de vista el punto de sal, hasta el extremo que pide a
sus discípulos que seamos la sal de la tierra”.
Como toledano, Pepe Rodríguez recalcó la contribución de su diócesis a las
misiones, ya que Toledo cuenta con 120 misioneros, que forman parte de los
7.200 españoles repartidos por el mundo actualmente en activo en la misión.
“Según parece, somos el país con más misioneros del mundo, y el segundo que más
aporta económicamente al Domund”, dijo el pregonero, que cerró su intervención
afirmando que los misioneros no merecen una sino varias “estrellas” por su
solidaridad y esfuerzo.
El arzobispo de Toledo, que inició el acto, dijo que el Domund es una llamada
de la Iglesia a anunciar a Cristo muerto y resucitado. Por otro lado, agradeció
a los seises de la catedral que pusieron el broche de oro al acto con sus
cantos, y también a las Delegaciones Diocesanas de Misiones presentes en la
catedral. Finalmente, animó a "que seamos muy generosos con el
Domund".
El acto concluyó con la intervención del director nacional de OMP, quien
destacó que el Domund es una jornada que se celebra en todo el mundo y subrayó
el papel de los misioneros, que son "hombres y mujeres dispuestos por
Cristo a dejarlo todo y llevar esa agua de vida que necesitamos para no morirnos
de sed".
El aragonés
José Luis Mumbiela, presidente de la Conferencia Episcopal de Kazajistán
Mons. José Luis Mumbila
«Tengo
en mi diócesis una ciudad con 62.000 habitantes, que tiene bastantes católicos. Si tuviera un cura más, crearía
una parroquia allí. Pero no puedo, porque me faltan sacerdotes», explica a ReL José
Luis Mumbiela.
Natural
de Monzón (Huesca), formado en el seminario de Lérida, llegó en 1998 a
Kazajistán como sacerdote misionero y hace poco ha cumplido 10 años como obispo de Almaty. De
hecho, es el presidente de
la Conferencia Episcopal del país kazajo, que es el 9º más grande del mundo, casi tan grande como
toda Europa occidental.
Y
su experiencia es que la mayor dificultad para la evangelización en Asia
Central no son ni los idiomas, ni las distancias, ni el Islam, ni la corrupción
ni el poso postsoviético. Es, simplemente, la falta de sacerdotes misioneros.
"En
los últimos 10 años en mi diócesis hemos
creado 4 parroquias nuevas, ahora estamos comprando el terreno de la
última. Hemos recibido más apoyos. Tenemos dos misioneros españoles más en
Almaty. Y tenemos nuevas comunidades de religiosas, una de Corea y otra de
Misioneras de la Consolata", explica.
"Yo
digo a los curas: 'necesitamos fuego, no ayudas del Vaticano'. Pero la realidad es que los
medios materiales sí son necesarios. Este año hemos creado 2 parroquias y
media. Si tuviera más curas, haría otra en una ciudad de 62.000
habitantes donde hay católicos. Y no puedo porque no tengo curas".
Una iglesia de deportados, zarandeada
por la historia
Los donativos del Domund y los de
Obras Misionales Pontificias mantienen buena parte de la joven iglesia kazaja.
Aunque hubo diócesis en el territorio ya en el siglo XIII, los avatares de la
historia y luego la persecución comunista arrasaron con casi todo. La Iglesia aquí tiene 50
años, aunque opera con libertad sólo desde hace unos 30 años.
La
inmensa mayoría de los católicos son descendientes de polacos, alemanes o lituanos deportados
por los soviéticos. Muchos han dejado el país y han emigrado a Rusia,
Polonia o Alemania.
La lengua principal para
evangelizar es el ruso. "Al principio costaba hacer la misa en ruso.
Para muchos cristianos de etnia alemana o polaca era la lengua del enemigo, de quienes les habían
deportado y maltratado. Algunas abuelas se quejaban".
Ni siquiera hay una
Biblia plenamente católica en ruso. "Las lecturas de la misa en ruso se
hicieron tomaron de base una Biblia rusa para ortodoxos de la diáspora, que
usaba un lenguaje más moderno, llamada 'traducción sinodal'. Después de unos
retoques, es la base de los textos que usamos los católicos en ruso".
El difícil paso a la lengua kazaja
Más
difícil es llegar a la
población de etnia y lengua kazaja, que es la mayoría. Aunque también
hay mucha población mestiza de rusos, polacos, uzbekos, uigures, kazajos... y
entre ellos se dan conversos al catolicismo. "El secretario de nuestra curia, el que mueve los visados,
tiene 4 nacionalidades según su documentación: uigur, kazajo, ruso y ucraniano. Aquí
hay mucha gente así", señala el obispo de Almaty.
"Hace
tres años regalamos al Papa, en la visita ad limina,el primer devocionario en lengua
kazaja, una novedad absoluta. No hay Biblia en kazajo. Sí hemos
traducido el ordinario de la misa al kazajo", añade.
A
los sacerdotes del país, misioneros o nativos de cultura rusohablante, les costaba dar pasos para adoptar el
kazajo en la liturgia. "En realidad, empecé yo", explica el obispo
aragonés. "Empecé a hacer la misa en kazajo yo, en mi capilla,
pensando 'ya verás como los demás se animan', y así fue. Hoy hay misa diaria en kazajo en
Astaná, la capital. Pero para hacer la misa dominical, con más gente,
necesitaremos más fieles kazajos", detalla.
Gran crecimiento de Cáritas desde las
parroquias
Mientras
tanto, la joven iglesia ha ido ampliando su servicio a la sociedad. "Ha crecido mucho Caritas
Kazajstán, sobre todo al trabajar con las parroquias como base. Tenemos
un apostolado con niños
Down -casi todos de familias no católicas-, recogemos ropa con una
colaboración que tenemos establecida con las tiendas de Zara, aportamos
alimentos, medicinas y ayuda a través de Cáritas parroquial, mantenemos una casa de
acogida para 45 niños y un par de comedores sociales...", va repasando
el obispo misionero. Buena parte de eso se mantiene con los donativos del
Domund.
También
están contentos con la recuperación
de algunas figuras del país, como el beato Ladislao Bukowinski, que
pudiendo haberse vuelto a Polonia decidió quedarse en el país, para acompañar a
los cristianos en campos de trabajo y deportados
"La
Iglesia de minorías, de silencio, bajo la persecución soviética, se mantuvo
viva en condiciones difíciles. Su
testimonio, ver la fe de los mártires, fue importante para mí, un curica que
llegaba de Aragón", señala.
Otra
novedad de la que está satisfecho es el Centro Mediático Católico, un servicio
que dirige un sacerdote que difunde en ruso toda la actividad católica del
país, con vídeos, noticias, formación... "De hecho, durante la pandemia
este servicio ha crecido con un gran impulso". Da visibilidad a una
iglesia que es muy pequeña en un país muy grande.
Un Islam en crecimiento: el Gobierno lo vigila
Algo
que ha visto crecer en los últimos 10 años es la fuerza del Islam. Hace diez
años, muchos eran meramente musulmanes "culturales", poco fervorosos.
"Pero ahora hay clero
musulmán kazajo mucho más estructurado, con más capacidad de llegar a la gente,
con muchos medios y con la tradición a su favor", advierte
Mumbiela. "Hay muchas más personas que en convicciones y formas de vestir
se declaran musulmanes devotos, también entre jóvenes".
El Gobierno vigila muy
de cerca a cualquiera que lleve "barba y pantalones cortos
bombachos", que
son los signos de creciente islamización. "La seguridad gubernamental los
tiene fichados y hasta les avisa: 'que sepa usted que le tenemos fichado y
vigilado'. El Estado quiere evitar el radicalismo islámico y busca controlar al
máximo a los líderes musulmanes y su formación", detalla.
Kazajstán
es un país enorme, con muchos vecinos, algunos muy poderosos. Por tradición,
dialoga con todos y trata de quedar bien con todos. Pero últimamente muchos miran con atención a
Turquía, un país que busca ampliar su influencia entre los pueblos de
lenguas turcoides. Hay quien habla de Turán, una especie de sueño panturco en Asia central.
Corrupción en todos los niveles
Como
en otros países post-soviéticos y bastante autoritarios, la corrupción y los
sobornos están implantados por toda la sociedad. "Hay corrupción en todas partes; en la educación, la medicina, el
funcionariado... Está en cualquier ámbito, pero no todos lo hacen. El
Gobierno lanza mucha propaganda anticorrupción y a veces pillan y multan a los
corruptos. También en la Iglesia predicamos y advertimos contra ello. Pero
luego, en el día a día, sobre el terreno, las cosas se ven de otra forma. Por
ejemplo, con la pandemia prohibieron abrir las iglesias y otros centros. Pero
puedes abrir la puerta de atrás, los que vigilan hacen la vista gorda..."
La
Iglesia en Kazajstán es pobre y nueva, pero tiene algunas cosas a su favor: sacerdotes que rezan y se llevan
fraternalmente entre ellos, y un seminario con vocaciones.
"En
Kazajstán, ¡los curas
rezan!", dice el obispo con una especie de escándalo fingido y
divertido. "Sobre todo, el Rosario y la adoración eucarística son muy
comunes. Allí somos muy
tradicionales en eso. Y las relaciones entre sacerdotes en todo el país son
buenas, fraternas. En mi diócesis quedamos cada mes: un día pastoral,
otro espiritual. Aprovechan para confesarse, para rezar juntos, para
charlar..."
El Seminario de Karagandá es
especial: es el único de toda Asia Central, y forma sacerdotes que puedan
servir a los 5 "estanes" (Kazajstán, Uzbekistán, Kirguizistán,
Tayikistán y Turkmenistán). También hay algunos estudiantes de otros países:
"de Georgia, tuvimos de Armenia, tenemos alguno ruso que nos envió su
obispo, han estudiado allí religiosos camilos..." Se financia con la obra
de San Pedro Apóstol, de Obras Misionales Pontificias.
El
cristiano tiene el reto de cumplir lo que Jesús pidió: "amaos como yo os he
amado". "Sólo los cristianos podemos dar ese amor de Cristo, que
no es una devoción o modo de rezar. El Papa Francisco, enFratelli Tutti habla del
ejemplo del buen samaritano. Muchos
católicos deportados en los años 40 llegaron a Kazajstán sin nada, y habrían
muerto si kazajos pobres no les hubieran abierto sus casas, aunque
eran extranjeros, de culturas muy distintas. Esa acogida es la misericordia que
queremos reconocer", detalla Mumbiela.
"Llevo
ya diez años de obispo y me alegra ver como arraigan semillas en buena tierra,
en tierra que estaba sin labrar, ver testimonios de gente que ni siquiera venía
de raíces cristianas. Viene gente a pedir el bautizo sin que les hayamos hecho
especiales actividades de llamada. Allí hay gente joven en la fe, pero con
ganas de vivirla con fuerza, viendo a la Iglesia como una familia, y aceptarla
como algo propio y cercano", explica el obispo.
Se puede ayudar a los cristianos de Asia
Central y de las misiones desde la web del Domund aquí
Intervención del obispo
Mumbiela explicando como el Domund ayuda a las iglesias jóvenes misioneras,
como la de Kazajistán
El director nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP), José Mª Calderón presentó ayer la Jornada Mundial de las Misiones (Domund), que se celebrará el próximo domingo 24 de octubre con el lema “¡Cuenta lo que has visto y oído!”
Foto: Obras Misionales Pontificias
Mons. José Luis
Mumbiela, obispo de Almaty, agradeció la ayuda de España a su diócesis. Fue con
motivo de la presentación de la Jornada del Domund en la sede de la dirección
nacional de OMP, “la casa de todos”, según dijo, porque representa “la catolicidad
de la Iglesia”.
El obispo dio testimonio de lo que ha visto y oído entre los
fieles de una Iglesia que no ha claudicado en su fe pese a la persecución del
período soviético.
El
director nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP), José Mª Calderón presentó
esta mañana la Jornada Mundial de las Misiones (Domund), que se celebrará el
próximo domingo 24 de octubre con el lema “¡Cuenta lo que has visto y oído!”.
Calderón estuvo acompañado de monseñor José Luis Mumbiela misionero español y
obispo de Almaty (en Kazajistán) y por Mónica Marín, fundadora de la Asociación
Jatari.
La
diócesis de Almaty forma parte de los 1.116 territorios de misión que dependen
de las ayudas de las OMP para su subsistencia. Como dijo el obispo, la ayuda
del Domund “es una parte importante del oxígeno diario que respiramos”.
Se
trata de una iglesia joven, que como dice su obispo, está “en pañales”, una
iglesia pobre pero agradecida con la ayuda de España. El obispo subrayó que a
pesar de esa pequeñez, la iglesia de Kazajistán es la misma que la de “aquí”,
pues el Espíritu Santo actúa en ambas.
Monseñor
Mumbiela hizo un repaso por esa Iglesia que vivió en silencio en la época
soviética, pero sobre todo dio testimonio de “lo que ha visto y oído” a los
fieles que mantuvieron la fe y a la Iglesia en pie durante el período de
persecución; muchos de ellos laicos, porque los laicos, dijo “no son un invento
del Concilio Vaticano II”. En este contexto recordó una anécdota de su llegada
al país en 1998, cuando una abuela le reprochó al sacerdote español que los
misioneros católicos hubieran sido los últimos en llegar. “No podemos ser los
últimos” dijo, “hay que primerear, hay que lanzarse a la misión porque la gente
está esperando”.
Por su
parte, Mónica Marín explicó que fundó la Asociación Jatari al regresar de una
experiencia misionera en Perú. Esa experiencia le cambió la mirada y al volver
decidió contar lo que había visto y oído. Jatari, que en quechua significa
“levántate” es lo que hizo Mónica para ayudar a otros jóvenes como ella a dejar
la comodidad del “sofá”, que según cree es lo que tiene a los cristianos
apartados de la misión.
Finalmente,
Calderón subrayó que el Domund es la jornada más característica de las tres que
celebra OMP, pero “no es para solucionar proyectos sino para que los cristianos
seamos conscientes de que la Iglesia es universal”. Entre las actividades de
este Domund, el director de OMP destacó el video, la carrera solidaria virtual
y el “Domund al descubierto” que este año se desarrolla en la provincia
eclesiástica de Toledo y que tendrá su “plato más fuerte” en el pregón que
pronunciará Pepe Rodríguez el próximo jueves 21 en la catedral primada.
Pese a
la pandemia, la colecta del Domund de 2020 superó los 11 millones de euros, una
cifra que el director de OMP espera superar este año con la vuelta a normalidad
y la asistencia de los fieles a los templos. La Misa del Domund es una ocasión
privilegiada para la oración y la ayuda a las misiones. La del domingo 24 será
retransmitida por La 2 de Televisión Española, desde el Monasterio de San Juan
de los Reyes, Toledo.
Antonio
Serrano, misionero javeriano, relata la facilidad con la que evangeliza a un
país neófito en la fe comparado con España
Antonio Serrano, misionero javeriano. Dominio público
Antonio
Serrano es uno de los 650 misioneros javerianos repartidos por todo el orbe. Originario de Ordizia
(Gipúzcoa), cumple 25 años de apostolado transmitiendo el Evangelio en Chad,
país centroafricano con una
de las iglesias más jóvenes del mundo.
Tanto
que solo en su diócesis, Pala, solo 10% de la población esta bautizada, y estas navidades se
cumplen 75 años de la celebración de la primera misa en el país
centroafricano.
Con
todo, a sus 55 años, Serrano se muestra esperanzado ante una Iglesia "joven, en crecimiento y que
busca conocer a Dios", cuenta a
la diócesis de San Sebastián: todos los años, cada parroquia bautiza y recibe
en la Iglesia a entre 100 y 300 jóvenes.
Este
es uno más de los miles de testimonios de misioneros españoles repartidos por
el mundo y que son mostrados en estos días de cara a la campaña del Domund, Día Mundial de las Misiones,
una fecha propicia para ayudar a esta personas que se entregan totalmente a
Dios.
Huérfano a los quince años, su
"roca firme" era la fe
Educado
en una familia católica, presenció la muerte prematura de su madre cuando tenía tan solo 7
años. "Para no sufrir borré todos mis recuerdos como mecanismo de
defensa", explica. La muerte no tardó en llamar de nuevo a su hogar y ocho años después falleció su
padre.
"A
esa edad ya no pude borrarlo, y pensé que la vida solo valía la pena si se
invertía en algo. Fue como si la muerte se lo llevase todo, y solo quedó una roca firme, que fue
la fe. Ambos murieron con mucha fe, y eso te marca".
Mientras,
terminando la todavía vigente EGB, había escuchado hablar en su colegio a un misionero javeriano de
cómo ejercían su labor buscando transmitir el Evangelio, la paz y un mundo
mejor.
"Todos
queríamos ser misioneros después de escucharlo". Inicialmente le
entusiasmó la idea, pero algo le impedía dar el paso. "Dios, a
través de mi conciencia, me dijo: si cuando te hablaba de la paz y un
mundo mejor decías que sí, ¿por qué ahora no? A los quince años, con la muerte de mi padre, quemé
las naves y me decidí".
De Colombia a Chad, creció en la fe
transmitiendo el Evangelio
Le
destinaron a Colombia dos años. Tras dos años que recuerda como su "primer gran amor",
Antonio concluyó su profesión perpetua e insistía en continuar su camino, pero
sus superiores no le veían preparado.
"Vamos
a dejar que la misión decida", respondieron sus superiores. "Quieres
ser misionero y has estado en Colombia. Te mandamos a Chad, donde tendrás que aprender francés y lenguas
locales con gente a la que no conoces", le dijeron probándole.
Tres
años después, Antonio regresó renovado. "La misión ha decidido y ha dicho sí", le respondieron. "En el año 2000, volví a Chad y me
ordenaron. Desde entonces, siempre me quedé en esta misión", con
excepción de su regreso a España para recuperarse de la malaria.
"Nuestro
corazón siempre se queda en la misión. Ir de mi cultura a otro mundo me ayuda a
ver que estamos en la misma barca, y también a los que nos reciben. Al compartir el Evangelio con la
gente de fuera y llevarles nuestra fe, crece nuestra propia fe y les
da sentido a ellos", observa.
Es más fácil evangelizar en Chad que en
España
De
hecho, pese a que el catolicismo es una minoría de la población, considera que "hablar de Dios y anunciar el
Evangelio es mucho más fácil que aquí en España. Ahí está Dios, la gente
emplea Su nombre y son ellos los que piden el Evangelio".
La
facilidad con la que la población acoge el Evangelio no es la única diferencia
reseñable con respecto al primer mundo, y Antonio destaca la edad como uno de
los puntos fuertes de la Iglesia en Chad, donde el 54% de la población es menor de edad.
"Muchos
adolescentes se acercan a la Iglesia y piden ser cristianos. Es una Iglesia joven, dinámica, que
empieza, que está creciendo mucho y que busca conocer a Dios", explica
el sacerdote.
"Cada año, cada parroquia bautiza a
entre 100 y 300 personas, la mayoría jóvenes a partir de los 15 o 16 años".
Los datos son más alentadores si se tiene en cuenta que en su diócesis, Pala,
solo el 10% de la población es católica, y el estas navidades, el país celebra
los 75 años de la primera misa.
Educación y medios de comunicación,
principal labor javeriana
Caminando
por las calles de Chad es frecuente ver a la gente escuchando las noticias en
radios y transistores. Esta costumbre tan arraigada en el pueblo chadiano llevó
al obispo a encargar al misionero el proyecto de la radio diocesana en el año 2.000. Ahora, es una de las más oídas en
su entorno.
"Es
una radio comunitaria. Entonces, la ley no permitía las radios confesionales
pero ahora sí porque han llegado los musulmanes con mucho dinero y radios
coránicas. El objetivo es informar, ya que si no lo estamos, somos muy
vulnerables".
La
radio diocesana también tiene un alto componente de denuncia. "Los
poderosos son arbitrarios y pisotean a los pobres. También damos voz a los que han sufrido
injusticias, lo que tiene mucho eco y nos crea problemas, pero también
damos voz a la autoridad
para conocer la versión oficial".
Serrano
añade la recuperación de
las raíces culturales del pueblo de Chad como uno de sus objetivos para
generar simpatías entre la población. "La radio habla nueve lenguas
locales", explica, mostrándose alegre por el orgullo que siente la
población al escuchar su propia lengua en la radio.
"Aunque
por ley lo religioso solo puede ocupar el 10% de la programación, mantenemos el Evangelio del día y
el del domingo más comentado".
Destaca también su labor en el ámbito
educativo. "Entendemos que el futuro está en la educación. Contamos, en lo que podría
ser una oferta concertada, con una escuela de Educación Primaria y dos institutos, uno en
el que impartimos Bachiller y
otro más centrado en la Formación
Profesional, en busca de la capacitación agrícola y ganadera".
El
objetivo educativo de los Javerianos en Chad, concluye, es afrontar "el verdadero
problema", que reside en que "apenas existen opciones de trabajo
cualificado".
El Arzobispo de
Toledo (España), Mons. Francisco Cerro; y el presidente de Obras Misionales
Pontificias (OMP), el P. José María Calderón, presentaron la campaña “el Domund
al descubierto”.
Dominio público
Se trata de una exposición y una serie de actos preparativos, que
en este año tendrá lugar en la Archidiócesis de Toledo para unirse a los actos
de celebración del Año Jubilar Guadalupense que esta archidiócesis está
celebrando.
“Se trata de que a través de actividades con las que la gente de
la calle vea que el DOMUND no es una colecta que se hace el domingo Mundial de
las Misiones (Domund) sino que es una preocupación que tiene la Iglesia de
hacer que todos los cristianos nos sintamos responsables de la tarea
evangelizadora y misionera que tiene la Iglesia”, aseguró el P. Calderón.
También recordó que “la vocación cristiana es a la misión y habrá
misioneros que salgan de nuestras ciudades a los lugares del mundo a predicar,
pero nosotros aquí tenemos que apoyarlos con la oración, el sacrificio y el
afecto”.
En ese sentido, el delegado episcopal de Misiones de la
Archidiócesis de Toledo (España), el P. José Carlos Arellano, anunció una serie
de actividades que componen el mes misionero en la archidiócesis y sus diócesis
sufragáneas.
Como es el ejemplo de la Diócesis de Albacete (España), que el 7
de octubre celebrará un rosario misionero aprovechando la visita de la cruz y
el icono de la JMJ.
El domingo 15 de octubre en la parroquia de El Salvador en La
Roda, Albacete se celebrará una vigilia de oración presidida por el Obispo,
Mons. Ángel Fernández, en el que también participarán grupos musicales
cristianos como Hakuna, Grilex, Maranatha, y el coro diocesano de
Albacete.
En la Archidiócesis de Toledo, el jueves 21 de octubre comenzarán
las actividades con el pregón del DOMUND, ese año a cargo del famoso chef
español Pepe Rodríguez. Además desde el 21 al 31 de octubre estará la
exposición “El Domund al descubierto” en el centro cultural San Marcos de
Toledo (España).
Además, Mons. Francisco Cerro aseguró durante la rueda de prensa
que “si queremos que el Domund tenga repercusión debe ser anunciado. Esta
experiencia nos ha llenado el corazón de alegría”.
En relación con la vocación misionera, el Arzobispo de Toledo
destacó que se trata de “una vocación que compartimos todos, porque no tener a
Jesucristo sería la mayor de las pobrezas. El anuncio del Evangelio siempre es
buena noticia para los que sufren”.
Toda la información sobre las actividades del
Domund AQUÍ.
Ya se sabe la
fecha en la que Pauline Jaricot, la mujer del Domund, será proclamada beata.
Será el 22 de mayo del próximo año en una ceremonia en Lyon, la ciudad en la
que fundó la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe a los 22 años.
Dominio público
Según han hecho público las Obras Misionales Pontificias de
Francia, la proclamación solemne de esta beatificación tendrá lugar en una misa
celebrada por el cardenal Luis Antonio Tagle y Gokim, arzobispo emérito de
Manila, y actual Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los
Pueblos, de la que dependen las Obras Misionales Pontificias.
El 26 de mayo de 2020, el Papa Francisco autorizaba la publicación
del decreto reconociendo un primer milagro atribuido a Pauline Jaricot
(1799-1962). La aprobación de este milagro abría el camino de la beatificación
para quien ha sido una de las precursoras e impulsoras de la responsabilidad de
los laicos en la misión.
Pauline
Jaricot fue una laica francesa que nunca sintió la vocación a la vida
consagrada, en un contexto en el que parecía que, quienes deseaban seguir a
Jesucristo, necesariamente tenían que emprender el camino de la consagración
religiosa. Nacida el 22 de julio de 1799 en una familia de ricos industriales,
Pauline recibió una buena educación cristiana.
Tras varios acontecimientos personales y escuchar una predicación
en la Cuaresma de 1816, sufrió una transformación interior que cambiaría su
vida, decidiendo vestirse como las obreras de Lyon por solidaridad con su
pobreza. Decide igualmente, en un abandono total en Cristo, dedicarse a las
misiones, informando de las necesidades de los misioneros y buscando su
sostenimiento. Se empeñó en la tarea de formar un grupo de mujeres, que fue
creciendo cada vez más, de trabajadoras de la fábrica dispuestas a rezar por
las misiones y a entregar una parte de su paga para ayudarles en sus
necesidades.
La asociación se fue extendiendo entre gente humilde por toda
Francia y así fue como, en 1822 nació oficialmente la Obra de la Propagación de
la Fe, que pronto alcanzó a otros países. El impulso del Papa León XIII
contribuyó de manera especial a su difusión universal. En 1922 Pío XI le
concedió el título de Pontificia y, en España, es más conocida como DOMUND, en
referencia al Domingo Mundial dedicado a las misiones que la Iglesia instituyó
gracias a Pauline.
El
milagro aprobado por el decreto del Papa Francisco tuvo lugar en 2012, en el
150 aniversario del nacimiento de Pauline. La pequeña Mayline Tran, de tres
años, perdió el conocimiento debido a la asfixia por un mal tránsito de
alimentos. La niña, hospitalizada en un estado desesperado tras la asfixia y
una parada cardiovascular de 20 minutos, se consideraba perdida.
A pesar de que se suspendió el tratamiento médico, la familia se
negó a que se le retirara la asistencia vital artificial. Se hizo una novena a
Pauline Jaricot, poco después, la niña se despierta, pero con daños cerebrales,
y el pronóstico de estado vegetativo.
Aun así, contra todo pronóstico, se curó totalmente. La curación
fue sometida a un Tribunal Eclesiástico de la Archidiócesis de Lyon, del 20 de
julio de 2018 al 28 de febrero de 2019. Sus actuaciones fueron envidadas a la
Congregación para las Causas de los Santos. La comisión médica validó la
naturaleza inexplicable de la curación.
Este viernes se ha hecho público el Mensaje del Papa para el Domingo
Mundial de las Misiones de este año, que se celebrará el 24 de octubre
Propone
el lema para esta jornada misionera, la cita de los Hechos de los Apóstoles 4,
20: «No podemos dejar de hablar de
lo que hemos visto y oído».
Queridos hermanos y hermanas: Cuando experimentamos la fuerza del
amor de Dios, cuando reconocemos su presencia de Padre en nuestra vida personal
y comunitaria, no podemos dejar de anunciar y compartir lo que hemos visto y
oído. La relación de Jesús con sus discípulos, su humanidad que se nos revela
en el misterio de la encarnación, en su Evangelio y en su Pascua nos hacen ver
hasta qué punto Dios ama nuestra humanidad y hace suyos nuestros gozos y
sufrimientos, nuestros deseos y nuestras angustias (cf. CONC. ECUM. VAT. II,
Const. past. Gaudium et spes, 22).
La Jornada Mundial de las Misiones, es un punto de inflexión en el compromiso misionero de la Iglesia, el DOMUND no tiene fecha de caducidad.
El profesor de religión de un instituto de Sevilla consideraba que el guión de formación preparado para la Jornada Mundial de las Misiones era como el pórtico para iniciar el curso.
En efecto, sería un error presentar el DOMUND como una jornada más dentro del calendario litúrgico. Si así fuera, la responsabilidad misionera y evangelizadora de los discípulos del Señor quedaría reducida a una simple actividad, más o menos atractiva.
En el marco incomparable de la
catedral de Burgos, que está celebrando su 800 aniversario, se celebró el
pregón del Domund 2020, que pronunció Félix Sancho, presidente del Equipo
ganador de la Basketball Champions League
El pregonero se mostró orgulloso de pertenecer a Burgos, una diócesis
eminentemente misionera, y mostró los paralelismos y las diferencias entre el
“equipo de los misioneros” y el equipo de baloncesto San Pablo Burgos.
Aludiendo al lema del Domund de este año: “Aquí estoy, envíame”, Sancho dijo
que lo acoge y lo une al de su club para repetir juntos: “Aquí estoy, envíame
más lejos que nunca”.
“Pocas
veces me he sentido tan interpelado por la responsabilidad y emocionado por la
confianza que en mí ha sido depositada para pronunciar el ya tradicional pregón
del Domund, acto que nos permite creer en el ser humano”. Con estas palabras
iniciaba el pregón del Domund 2020 el presidente del Club de Baloncesto Hereda
San Pablo Burgos, que tuvo lugar ayer, jueves 15 de octubre, en la Catedral de
Burgos.
Enviada a todos los pueblos como servidora, la Iglesia y, en su seno, los misioneros saben que el mayor de los servicios que se puede prestar al ser humano es hablarle de Cristo
Al
estilo de Jesús, quien siempre y en todo debe marcar el criterio.Los
misioneros, si quieren ser fieles a la misión recibida, no se han de
preocupar sólo de seguir haciendo lo que Cristo hizo, también han de hacerlo a
la manera cómo lo hizo Cristo.
La urgencia de lo primero no anula la
importancia de lo segundo. El modo y la manera como empezó Cristo su misión es
también algo normativo para los misioneros.
Veamos
algunos indicadores de cómo empezó
Cristo la realización de su misión, para luego sacar desde ellos las lecciones de cómo los misioneros han de
seguir realizando la misión que Cristo ha dejado en sus manos.
España cuenta en
estos momentos con casi 11.000 misioneros repartidos por los cinco
continentes
Juan Pablo y María son junto a sus cinco hijos, una familia en misión en Tanzania.
Es una auténtica
potencia misionera aunque la secularización va haciendo mella y el número total
se ha ido reduciendo año a año debido a la falta de reemplazo de personas
dispuestas a ser enviadas a cualquier parte del mundo a anunciar el Evangelio.
Sin embargo, son todavía muchos los que dicen sí a
esta llamada. El Domingo
Mundial de las Misiones (Domund) pone cara a mucho de estos
misioneros. Y este año se pone también el foco en una realidad: el creciente número
de laicos que parten a la misión, y concretamente familias misioneras, padres que junto a sus hijos se convierten
en propagadores de la Buena Nueva.