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1 de junio de 2021

CON 32 AÑOS Y 5 HIJOS SON FAMILIA EN MISIÓN EN EL CENTRO DE LA EUROPA SECULARIZADA: «MERECE LA PENA»

Tomás Rico y Loreto Sales son un joven matrimonio de Valencia con apenas 32 años de edad cada uno

Familia Rico Sales. Dominio público
Pero esto no impide que sean padres de cinco hijos y que igualmente desde hace un lustro sean familia en misión del Camino Neocatecumenal en el extrarradio de Ámsterdam, concretamente en la localidad de Uithoorn.

Allí junto a otra familia española, dos italianas, una croata y un sacerdote, el padre Darek, conforman una missio ad gentes, enviados por el obispo a zonas descristianizadas o paganas. Y en Europa hay ya muchas zonas de este tipo. Allí evangelizan con su presencia, con su ser familia y evidentemente anunciando la Buena Nueva. Y personas alejadas o no católicas que de otro modo no entrarían a un templo se acercan a estas familias y conocen la Iglesia.

Esta vocación es netamente familiar pues no sólo Tomás y Loreto son misioneros, sino que sus hijos Loreto, Isabel, Carmen, Tomás y Pedro lo son igualmente, y en muchos casos son los pequeños los que abren brecha en la misión.

En una entrevista con Ricardo Morales para la revista Ecclesia esta familia misionera de la parroquia valenciana de Santo Tomás Apóstol habla del origen de su vocación y de su vida misionera en el corazón de la Europa más secularizada.

Los dos son licenciados en Bellas Artes y antes de la misión Tomás trabajaba en la Universidad Católica de Valencia. Ambos pertenecían a la misma parroquia y los dos eran miembros de la misma comunidad neocatecumenal. Y siendo muy jóvenes, con 23 años, se casaron sin miedo al futuro.

 “Siempre hemos sido algo contraculturales pero siendo honestos, no creemos que hayamos hecho nada especial. Hemos intentado vivir una vida coherente tal y como la hemos experimentado en el Camino. Eso no quita que seamos muy débiles y que no pensásemos que igual estábamos locos por dar ese paso tan pronto. Porque no teníamos nada. Sin embargo, sí vimos claro que si teníamos que esperar a cumplir con los parámetros del mundo  no nos íbamos a casar hasta los 30 o puede que nunca”, cuenta el padre de familia.

Según explica Loreto, “Dios no te abandona” y nunca han experimentado que les haya “faltado de nada de lo esencial”. Es más, Tomás recalca que “Dios no te manda a una vida de kamikaze sin estar contigo”.

La llamada se produjo en un momento de su vida en el que todo iba sobre ruedas. “Estábamos en Valencia y todo iba bien. Teníamos trabajo y dos hijos. Y de pronto el Señor nos lo puso en nuestro corazón con mucha paz y alegría. En aquel momento éramos muy jóvenes y no teníamos ataduras de ningún tipo así que dijimos ‘¿por qué no?’. Hablamos con los catequistas de nuestra zona y nos invitaron a una convivencia en Porto San Giorgio, donde está el centro internacional del Camino Neocatecumenal, junto con otras 500 familias de todo el mundo que sentían el mismo llamado que nosotros”, relatan.

No olvidarán aquella “experiencia preciosa” porque estaban abiertos a ir a cualquier parte del mundo. Tomás explica que mucha gente piensa “que irse de misión es ir a un lugar de carestía material” o a “lugares recónditos", que también, pero lo es igualmente donde "la Iglesia es muy pobre o prácticamente no está enraizada en el pueblo. El modelo de misión que tenemos está basado en el primer modelo apostólico domus ecclesiae. Son los obispos los que piden familias y nosotros nos ponemos a su disposición”.

 En octubre de 2016 llegaron con sus dos hijos a Holanda, un país europeo pero una cultura muy diferente. Loreto señala que “fue un proceso de confirmación paso a paso. No dejábamos cualquier cosa. Nuestras familias, amigos, trabajos, comunidad… Yo tenía en Valencia todo. Pero en aquel momento me dije: donde el Señor me quiera, cuando me quiera”.

Por su parte, Tomás indica que Holanda “es un país frío con una herencia calvinista fuerte y centrado en lo económico y lo productivo. Sin embargo, si los holandeses establecen contigo una relación, son muy fieles. Dios nos ha puesto verdaderos ángeles en nuestro camino. Es cierto que a los españoles nos ven como un país muy exótico. Aquí el coco es el Duque de Alba (se ríen). Lo importante es amar. Si tú amas, allá donde sea, vas a ser acogido”.

Sus primeros meses en la misión están llenos de historias y anécdotas. Loreto afirma que no se llevaron prácticamente nada de España. Únicamente las maletas y un carrito de bebé. Con sus pertenencias en Valencia hicieron un mercadillo y donaron otras más. Hasta su hija Loreto con apenas tres años donó sus juguetes.

El sacerdote de la misión y las familias en misión ya instaladas en la zona les ayudaron con los papeles y la búsqueda de una casa. “Al principio fue toda una aventura… No teníamos cocina así que hacíamos picnic en el salón (se ríen). Cocinábamos en el microondas”, recuerda este matrimonio.

Tomás empezó a buscar inmediatamente trabajo aunque era complicado al desconocer la lengua. “Empecé trabajando pelando cebolletas y mis compañeros, muchos colombianos, me preguntaban que por qué me había ido de mi tierra, teniendo un trabajo en la universidad –en la Católica de Valencia–, para acabar aquí.  Luego estuve tres años cargando camiones en un almacén de flores y después como guía turístico hasta el estallido de la pandemia”, añade.

En cuanto a la evangelización, esta familia tiene claro que “el primer gesto de amor es aprender la lengua. Nadie aprende holandés. A los extranjeros nos hablan en inglés pero cuando les contestas en su lengua se muestran muy agradecidos. En realidad nuestra misión es muy sencilla: vivir. Nada más. Vivir la dinámica del amor. Estar abiertos a quien nos lo pide, con las puertas abiertas, y hacerles ver que el amor existe. Nosotros no somos un ejemplo para nada. Discutimos mucho –y más con nuestra sangre mediterránea– pero existe el perdón, que es lo que mucha gente no conoce y cuando lo ve se queda sorprendida”.

“En definitiva –añade Tomás- hemos venido, como la sal, a diluirnos. Nuestra misión no es construir iglesias sino, a través de Dios, tocar los corazones de los hombres. Y no buscamos que la gente venga al Camino sin más, no somos proselitistas, no queremos engrosar las listas de los católicos, sino que queremos escuchar a las personas y acompañarlas en su día a día”.

Pese a las dificultades, el padre de esta familia afirma que “merece la pena hacer la voluntad de Dios. Es ahí donde estamos seguros. A mí me ha llamado a esto. No es mejor ni peor que lo que viven otros cristianos, cada uno tiene su misión.  Es cierto que no tengo dónde apoyar la cabeza pero yo no lo cambiaría por nada”.

La clave es vivir unido con el Señor. Así lo ven ellos, con “naturalidad”. En su opinión, “es la relación de un hijo con su padre. No es nada sentimentaloide. La fe es mucho más que eso porque los sentimientos van y vienen. Es una fe basada en nuestra propia historia, viendo como Él ha estado con nosotros en nuestra biografía, en los problemas, en las alegrías…”.

“Si tú no experimentas que Cristo te quiere como eres, no hay mucho que hacer. Después de todo lo que nos ha ido pasando cada vez estoy más convencido de que la razón por la que sufre el hombre es el pecado y no por no tener dinero o la nevera vacía. Hemos podido vivir en la riqueza y en la pobreza con libertad”, agrega Tomás.

Fuente: Revista Ecclesia/ReL


7 de mayo de 2019

LAS FAMILIAS GANAN TERRENO EN LAS MISIONES

Los laicos «no son el banquillo de reserva de la Iglesia sino que van a la misión porque han recibido una vocación. No suplantan a los sacerdotes»

Uno de cada diez misioneros ya son laicos. En los últimos años, el número de familias y jóvenes ha aumentado un tres por ciento

Prácticamente uno de cada diez misioneros españoles ya son laicos. La proporción de jóvenes, familias y matrimonios que han optado por salir de nuestras fronteras para evangelizar ha aumentado un 3,3 por ciento en los últimos cinco años. 

Según los datos facilitados por las Obras Misionales Pontificias (OMP) de España, de los 12.000 misioneros que tiene nuestro país distribuidos por los puntos más recónditos del planeta, 815 son laicos. De ellos, 184 son matrimonios. 

4 de diciembre de 2018

FAMILIA MORENO CHICHARRO: DEL GUADALQUIVIR A COCHABAMBA

«Se piensa que vivir este tipo de experiencias en pareja no es posible por falta de información»

Foto: Mundo Negro
Coincidiendo con la celebración del DOMUND, publicamos una serie de perfiles de misioneras y misioneros que hablan sobre su vida, sus motivaciones y los lugares donde desarrollan su trabajo

Juan Luis Moreno (32 años) es un ingeniero técnico industrial nacido en la localidad sevillana de Lebrija, en la comarca del Bajo Guadalquivir. Allí, en la residencia de ancianos Asilo de San Andrés, dirigida por las Hijas de la Caridad, es donde conoció el carisma vicenciano con el que se comprometió como catequista y participando en las actividades misioneras. 

5 de agosto de 2017

VIVENCIA EN LA SEMANA ESPAÑOLA DE MISIONOLOGÍA DE UNA ESPOSA Y MADRE MISIONERA SEGOVIANA

La Semana de Misionología de Burgos no sólo ha mirado las familias ad gentes, también ha escuchado a otras familias que viven “en salida”, aquí

Era la primea vez que iba a la Semana de Misiones de Burgos. Por fin.

Desde joven recuerdo oír hablar de este evento como un encuentro privilegiado entorno al mundo de “las misiones”. Yo era una chica santiustera que además de escuchar Celtas Cortos y Mike Oldfield, tenía inquietud misionera y observaba Burgos como un lugar donde poder ver y escuchar a misioneras y misioneros de verdad, de carne y hueso. ¡Uf, cómo podría yo ser misionera!. 

7 de julio de 2017

LA FAMILIA MISIONERA EN LA SOCIEDAD

M ª Salomé Adroher, experta en Derecho Internacional de la Universidad de Comillas y exdirectora de Familia e Infancia del Ministerio de Sanidad y Asuntos Sociales, disertó en la 70 Semana Española de Misionología sobre "la familia misionera en la sociedad actual"
Adroher ve el “individualismo” como uno de los retos de la familia actual y presentó el perfil de la familia española actual con una serie de datos recientes (2015): 21,1% de familias sin hijos, 16,1% con un hijo; en 10 años han disminuido en un 35% las familias numerosas en España. La edad del matrimonio en España (civil o eclesiástico) está en 36,5 en varones y 33 mujeres, mientras el primer hijo es alumbrado con 32 años.

A pesar de que las parejas de hecho han aumentado en España en un 200% en los últimos diez años, el “matrimonio en España es cuestión de tiempo”, es decir, sigue siendo un gran valor en el que tarde o temprano las parejas de hecho no son tanto una opción cuanto un período de convivencia prematrimonial.  En cuanto a parejas del mismo sexo, el registro de 2015 contabiliza 54.920. Se ha multiplicado por cinco en los últimos diez años. 

17 de febrero de 2017

AUMENTAN UN 3,3% LOS JÓVENES Y FAMILIAS MISIONERAS

De los 815 laicos que están en la misión, 184 son familias, según las Obras Misionales Pontificias de España

La presencia de los laicos en los territorios de misión va en aumento. Entre 2012 y 2015, la proporción de jóvenes, familias y matrimonios jubilados que han optado por ser misioneros ha aumentado un 3,30% en España. 

Según datos facilitados a ABC por las Obras Misionales Pontificias (OMP) de España, a enero de 2017, de los 13.000 misioneros que tiene nuestro país distribuidos en distintos puntos del planeta, 815 son laicos y de ellos, 184 son matrimonios.

22 de marzo de 2016

250 NUEVAS FAMILIAS MISIONERAS

El Papa Francisco envió el pasado viernes 18 de marzo a 250 familias del Camino Neocatecumenal a la misión.

Estas familias misioneras, anunciarán el Evangelio donde la Iglesia les necesite. “Evangelizar como familia, viviendo la unidad y la simplicidad, es ya un anuncio de vida. “Yo me quedo aquí, pero en mi corazón voy con vosotros” les ha dicho el Papa

Las familias se han puesto a disposición de la Iglesia para anunciar el Evangelio allá donde se necesite sin preferencias de destino. Dejan sus trabajos y su comodidad para marcharse con sus hijos –entre todas las familias suman más de mil-, a zonas donde ya no hay parroquias, para ser presencia de Iglesia doméstica.

8 de marzo de 2015

PAPA FRANCISCO ENVÍA A 200 FAMILIAS MISIONERAS: “¡DESPIERTEN LA FE!”

“Irán en nombre de Cristo a todo el mundo a llevar el Evangelio: Cristo les preceda y les acompañe”

En la mañana del viernes 6 de marzo el Santo Padre Francisco mantuvo su tradicional encuentro con los miembros del Camino Neocatecumenal, recibidos en el Aula Pablo VI del Vaticano, a los que reconfirmó en su misión y que partirán hacia Europa, América, Asia y Oceanía a llevar el Evangelio, para una nueva implantatio Ecclesiae, es decir, una nueva presencia de la Iglesia, allí donde la Iglesia no existe o no puede llegar a la gente.


Son 200 las familias que parten en misión. Cada una de estas ´familias´ está constituida por un presbítero y por tres o cuatro familias con numerosos hijos, que harán presente una comunidad cristiana.